Puntos
de Vista
Análisis
y opinión sobre energía y política
Del
sueño a la realidad:Chile
nunca cederá mar con soberanía boliviana

El mar sigue latente en el corazón
de los bolivianos
Por
José L.
Zabalaga Mendoza
El título propuesto para este comentario, quizá resulte
más atractivo para que los lectores, se interesaren
más por el contenido del libro de Alvaro Antonio Gonzáles-Aramayo
Deheza titulado, El problema marítimo de Bolivia y
otras cuestiones.
Digo esto porque el libro tiene un contenido valioso, del
mismo que todo boliviano que ama a su tierra, debiera compenetrarse.
En verdad que es imposible que Chile nos
ceda un territorio con soberanía, en el marco de nuestro centenario reclamo
de reivindicación marítima, posición
sustentada por los bolivianos para que Antofagasta y otros
puertos retornen al seno de su origen patrio. Es imposible,
porque Chile cortaría la continuidad de su territorio
y esto no lo va a hacer nunca, sostiene el autor, luego de
efectuar un severo análisis histórico, incluyendo
los Tratados impuestos por Chile antes y posterior a la preparada
y provocada guerra de 1789 .
Estos temas inserta, el autor, en este valioso
libro de 162 páginas:
Una franja territorial en la frontera Chile-Perú.
tampoco es posible, porque ese territorio originalmente fue
peruano y hoy aparece como parte del territorio chileno,
debido a las consecuencias de una guerra preparada con muchos
años de anticipación, cuyo resultado fue la
pérdida peruana de una parte de su territorio y para
Bolivia fue peor, porque quedó enclaustrada entre
sus montañas. Hay que recordar que Perú no
pierde la esperanza de recuperar su territorio arrebatado
por Chile en 1879, por eso, no es posible pensar en una franca
territorial con total soberanía boliviana en esa zona.
Es más, el nunca desmentido expansionismo territorial
chileno no está quieto, sino que igual que en 1879,
se buscan pretextos, como los 10 centavos de impuesto sobre
el salitre boliviano; hoy el escenario geográfico
es el mismo pero las nuevas condiciones son distintas. Hoy
Bolivia muestra al mundo la riqueza de sus entrañas,
de sus tierras, sus ríos, sus montañas, su
vegetación, sus condiciones energéticas. Será para
bien de sus hijos, se pregunta el autor del libro, al referir
el expansionismo territorial que caracterizan a nuestros
vecinos, Chile en primer orden, Brasil y Argentina.
Si ayer fue el guano y el salitre que motivaron
a los ingleses empujar y costear a Chile una guerra de
expansionismo y conquista
territorial, hoy es el gas, energético que estuvo
a punto de ser entregado, como se entregaron los ferrocarriles,
a Chile.
En este marco referencial, aparecen, en Bolivia,
diplomáticos
a cual mejor con cuña y aval de políticos que
responden a consignas político-partidarias y no hay
diplomáticos de carrera, de intelectuales que manejen
el interés nacional en la dimensión necesaria,
oportuna y real que nos impone la historia. No hay, en Bolivia,
un norte donde llegar, a más de enunciados líricos
y en más de las veces, de propuestas electoralistas
e inmediatistas en esto de reivindicar el territorio perdido
en una injusta y mejor preparada guerra, que Chile supo aprovechar,
por su tesón, su formación británica
- alemana, cuya influencia llegó a ese pueblo vía
marítima. porque no es que Chile haya tenido y mantenido
influencia araucana; su extensa costa marítima le
permitió contactarse más con el mundo exterior
que con sus aborígenes.
Y le entregamos a Chile, el control y administración
de los ferrocarriles bolivianos, en el oriente y el occidente,
de manera que Chile puede paralizar, el momento dado, este
importantísimo medio de transporte, aquí, dentro
de Bolivia.
También estuvimos a punto de entregarle, sin mayores
problemas, la gran riqueza actual boliviana, como es el gas
natural. De esta manera, Chile habría tenido en sus
manos el destino total de Bolivia, considerando que también
las aguas del río Lauca y de la vertiente del Silala,
son aprovechadas por los chilenos; Chile mira y ansía
aprovechar las aguas del lago Titicaca.
¿Qué hacer frente a este panorama desalentador?...
en verdad que es difícil aventurar siquiera una hipótesis
de qué pueda ser la solución para el enclaustramiento
boliviano, pero surge el planteamiento de una administración
tripartita en el puerto de Arica. Chile, Perú y Bolivia
podrían hacer de esta zona, una de las más
importantes de América, con un flujo comercial tan
grande que aún no cabe en nuestra imaginación,
pero que sin duda beneficiará directamente a los tres
países. Esfuerzos, en ese sentido, que excluya a una
de las partes, no sirve para nada.
Necesitamos, entonces, y una vez que la idea
está lanzada,
formar en Bolivia diplomáticos profesionales que tengan
capacidades como para afrontar la astucia de una diplomacia
chilena que tiene fondo británico, que ya es mucho
por decir, conociendo la idiosincrasia y formación
inglesa.
En fin, se esboza así, el contenido del libro del
amigo "toño" Gonzáles-Aramayo Deheza,
intelectual orureño, abogado de profesión,
que hizo amplio recorrido escudriñando las polvorientas
páginas de la historia patria, en anaqueles, bibliotecas
y otros documentos, que le llevan al convencimiento que en
las actuales circunstancias, Chile nunca nos devolverá un
centímetro de territorio usurpado, ni será posible
un corredor con soberanía al lado de la denominada
Línea de la Concordia, territorio que Perú añora
reivindicar.
¿ A propósito, para qué Chile se está armando
bélicamente ?
EL OPROBIO
La marcha hacia el mar se realizó hace un año.
El objetivo sigue trunco
La historia boliviana hay que analizarla, ver el contenido
y el entorno de hechos suscitados.
El libro que referimos, encuentra que un
hombre, un gobernante boliviano, que se hizo del gobierno
a la fuerza, fue el iniciador
de la sucesión de hechos que favorecieron a Chile
para que aliente la praxis de su expansionismo. Fue Mariano
Melgarejo, que al parecer no tomó el mando de la nación
por casualidad. Se hizo Presidente, en un momento en que
el magnate boliviano Simón I. Patiño, consiguió un
préstamo para adquirir dos cañoneras para defender
el territorio y el mar boliviano, en tiempos en que Chile
, cuyo pueblo astuto y disciplinado, vivía de sus
escasos recursos. Era el año 1863 cuando Melgarejo
se hizo del gobierno, proclamándose Presidente. Un
hombre sin más educación de la que se aprende
en los cuarteles "dipsómano, sin ideas exactas
de patriotismo, sin más principio que el poder de
la fuerza, dominó el país imponiendo la tiranía
más trágica que se puede imaginar"..
Para Chile no habría mejor oportunidad que ésta
y adularon a Melgarejo, llamándole "el Gran Capitán
del Siglo"; la diplomacia chilena indujo a Melgarejo
a "rectificar" límites en la costa del Pacífico "arrebatando
al Perú la provincia Litoral de Tarapacá y
anexándose Chile el Litoral de Bolivia".
TRATADOS
En el capítulo que el autor refiere a los Tratados
que Bolivia tuvo que suscribir, señala como uno de
los más onerosos, al de 1866, celebrado por Mariano
Melgarejo "infame personaje, enclavado lamentablemente
en la historia de Bolivia". El chileno Vergara Albano
se aprovechó de Melgarejo, un hombre irresponsable
y en constante estado de beodez . En Santiago ya se habían
cubicado las riquezas bolivianas existentes en el desierto
y desde la cordillera a la costa. Faltaba concertar un Tratado.
Chile propuso a Bolivia que tome para sí territorio
peruano, pero que se desprenda del territorio boliviano que
por su riqueza quería poseer.
El Tratado de 5 de diciembre de 1872, establece
nuevos límites
fronterizos entre Chile y Bolivia. Chile fiscalizó impuestos
sin que Bolivia participe de una explotación de la
riqueza de esa región. Chile empezó a inquietar
a Bolivia para que ésta provoque una guerra
El Tratado del 6 de febrero de 1876 es de
alianza de Bolivia y Perú, para garantiza su soberanía y la integridad
de sus territorios respectivos. Mas tarde, Chile justificó,
con este Tratado, la agresión a Bolivia, no obstante
que éste Tratado era para defenderse de una agresión
y no de agredir
El Tratado de 1874. Chile desconoce la medianería
y se siente capaz de cometer abusos sin que se produzcan
verdaderas reacciones bolivianas, además que señalaba
nueva frontera y obliga a Bolivia a suprimir el puerto de
Cobija; Tratado que cobró mayor gravedad para Bolivia,
en el mismo que participa Mariano Baptista y Tomás
Frías.
Esos algunos de los antecedentes, esbozados
ligeramente y que el libro de "Toño" Gonzáles-Aramayo,
desmenuza parte por parte, por lo mismo que resulta de suyo
un documento fehaciente de la forma cómo Chile va
apoderándose, paulatinamente, del rico territorio
boliviano. Por eso se corrobora nuestro posición al
indicar que éste libro debe estar en todas las bibliotecas,
en los colegios y en los hogares bolivianos, para cerciorarnos
de los capítulos que se dieron en una época
en que el expansionismo chileno ideó la guerra segura
contra un pueblo que no había protegido sus fronteras,
puesto que el 80% de la población era chilena y solo
el 20% boliviana.
CONTENIDO
En verdad, se conoce, en Bolivia, los actos
de la injusta guerra y es un tanto contemporáneo los resultados
de la misma y cómo Chile mantiene a Bolivia encerrada
entre sus montañas, pero hay hechos históricos
referidos en publicaciones, las mismas que por estar dispersas
en libros, revistas, periódicos y oros documentos
poco conocidos, no siempre llegan , con facilidad, al lector
común, pero el libro que comentamos tiene la virtud
de reunir muchos datos dispersos y acopiados como están,
más valiosos comentarios del autor, hacen de ésta
obra, valiosa en su contenido
Por ello y para un poco orientar al lector
sobre el contenido de este libro, bueno será recapitular los títulos
y subtítulos que reflejan los temas que son tratados:
Empieza con: EL PROBLEMA CENTENARIO. Luego
el capítulo
del ESBOZO HISTORICO, con los siguientes subtítulos:
La conquista española de la parte de América
del Sur. El coloniaje. La política de España
en América. La jurisdicción y el Uti Possidetis
del imperio incaico y de las posesiones españolas.
Otro capítulo titulado, BREVE HISTORIA DE LA COSTA
BOLIVIANA y éstos subtítulos: Antecedentes.
El aspecto geográfico de Bolivia. Situación
de Bolivia en el momento de su independencia. Antecedentes
mediatos de la guerra.
Capítulo que titula: ANTECEDENTES FUNDAMENTALES PARA
LA FUTURA GUERRA, con los siguientes subtítulos: Base
económica del Litoral Boliviano. La penetración
inglesa y el comercio en grande. Desaciertos en la política
boliviana. La empresa inglesa Gibbs & Sons. Antecedentes
políticos tanto en Chile como en Bolivia.
El capítulo ANTECEDENTES INMEDIATOS, con los subtítulos:
Los avances de Chile. Medidas unilaterales de Chile. Los
desaciertos en Bolivia.
LOS TRATADOS ANTERIORES A LA GUERRA es el
capítulo
que tiene los siguientes subtítulos: Introducción
al tema. Tratado de 1866. Tratado de 1872. Tratado de 1873
de alianza con el Perú. Tratado de 1874.
EL ESTALLIDO DE LA GUERRA, es otro capítulo del libro
con estos subtítulos: Antecedentes previos al estallido
de la guerra. Los últimos cinco años de derecho
a la costa marítima.
Capítulo titulado, HECHOS NOTABLES EN EL DECURSO
DE LA GUERRA y los siguientes subtítulos: La invasión
chilena. Los hechos más importantes de la guerra.
La curiosa retirada de Camarones. Narciso Campero y Gregorio
Pacheco. Wenceslao Silva y Elidoro Camacho.
El capítulo BALANCE DE LA POST GUERRA, contiene los
siguientes subtítulos: Anatomía del ejército
boliviano. Anatomía de la diplomacia boliviana. La
muerte de Daza.
LOS TRATADOS DE POST GUERRA, con los temas
en subtítulos:
Antecedentes. El Tratado de 1904. La guerra europea de 1914
- 1917 y la Liga de las Naciones . Otros Tratados.
EL DERECHO DE BOLIVIA SIEMPRE LATENTE, capítulo que
refiere: La política boliviana en el presente siglo.
Reclamaciones carentes de fundamento. Algunos excepcionales
diplomáticos bolivianos. El gobierno de Banzer y el "abrazo
de Charaña". El espejismo de Ilo.
CONCLUSIONES. POST SCRIPTUM. EPILOGO BREVE. BIBLIOGRAFIA
.
Ese el contenido de un libro que es para
admirar por su referencia histórica, producto de una prolija investigación
bibliográfica que corresponde a los desvelos de un
boliviano amante de su tierra, hombre de Derecho y apegado
a la búsqueda de justicia .
Que el éste libro, por su valioso contenido, no quede
solo en los anaqueles y que sea leído y estudiado
constantemente, en el marco de mantener viva la llama reivindicatoria
que por justicia corresponde aplicar en el concierto de las
naciones del mundo, para que Bolivia vuelva a gozar de su
derecho inalienable y para que sus puertos sobre el Océano
Pacífico, vuelvan al seno materno para que las olas
del mar se levanten una y otra vez al son de las sacrosantas
notas del Himno Nacional de Bolivia.
"Toño" Gonzáles-Aramayo Deheza sostiene
a manera de conclusión: "La verdadera reivindicación
marítima se halla en la recuperación soberana
de toda nuestra costa usurpada en la injusta guerra de 1879,
es decir, recuperar nuestro departamento del Litoral en forma íntegra,
del mismo modo como la hemos perdido, o sea, por la guerra" y
afirma que para la guerra no estamos preparados, ahora, "pero
si nos resignamos a vernos como somos o como creemos que
somos siempre será así , no podremos ir a ninguna
parte nunca"
Y advierte que, con los acontecimientos actuales,
Bolivia está más cerca de sufrir nuevas desmembraciones
y nos induce a darnos cuenta a tiempo porque el enemigo acecha.
José L. Zabalaga Mendoza es
periodista. Sus puntos de vista no necesariamente son los
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