Puntos
de Vista
Análisis y opinión sobre energía
y política
Sobre
la propuesta de Gasuducto Venezuela-Brasil - Argentina

Por Diego González C.
En conexión con las declaraciones emitidas por el presidente
de Venezuela Hugo R. Chávez Frías, como resultado
de la reunión de los presidentes de Argentina, Brasil y
Venezuela, donde le comunicó al mundo … “de
la construcción de un gasoducto que recorrerá 8.000
Km. desde Venezuela a Argentina, a costar entre 17.000 y 20.000
millones de dólares e instalarse en siete años”…,
consideramos un deber emitir las siguientes opiniones técnicas
para orientar a la comunidad nacional e internacional sobre este
asunto.
Antes de decidir la viabilidad de plantearse los posibles negocios
de exportación que puede realizar Venezuela con su gas
natural, tanto asociado como no asociado al petróleo, se
requiere en primer lugar validar y certificar las reservas que
se declaran como probadas. El país debe revisar la situación
de las reservas probadas que dispone de ese importante recurso,
y hacerse la pregunta de si dichas reservas probadas, una vez
certificadas, serán suficiente para satisfacer en el mediano
y largo plazo las ingentes necesidades de la industria petrolera
y petroquímica, así como las de los sectores eléctrico,
siderúrgico, aluminio, cemento, industrial menor, comercial
y residencial, ya que el gas natural es preponderante en la actual
matriz energética de consumo del país (69% en la
industria petrolera y 31% en el resto de mercado interno). Estos
requerimientos no han sido satisfechos en muchos años.
De allí que, con niveles de producción de petróleo
por debajo de los tres millones de barriles diario, la producción
de gas asociado a esa producción no sea suficiente para
cubrir los requerimientos nacionales, razón por la cual
existe la necesidad de desarrollar reservas de gas no asociado.
Por ello, la producción actual de gas de 5.900 millones
de pies cúbicos diarios (MMPCD) de gas (PODE 2003), no
satisface las necesidades nacionales, ni aún con planes
de producir 11.500 MMPCD en el año 2012 según PDVSA.
¿Por
qué es necesario certificar las reservas de gas de Venezuela?
Más del 90% de las mismas son de gas asociado al petróleo.
Los crudos que contienen mayor cantidad de gas asociado por barril
son los tipos condensados, los livianos y los medianos. De estos
crudos es que el país tiene menos reservas remanentes.
Los crudos pesados y extrapesados de las áreas tradicionales
y de los campos de la Faja Petrolífera del Orinoco, contienen
muy poco gas asociado, y de estos crudos es que son la mayoría
de las reservas remanentes de petróleo. Con relación
a las de gas libre (no asociado al petróleo), con la excepción
de los esfuerzos realizados en el estado Guárico, no se
había realizado actividad exploratoria para la búsqueda
de gas libre. Es hasta la promulgación de la Ley Orgánica
de Hidrocarburos Gaseosos en 1999 cuando se licitaron algunas
áreas con la finalidad de encontrar gas libre.
Desde
la nacionalización de la industria petrolera, las reservas
de petróleo y gas han aumentado en forma importante, pero
expertos y publicaciones internacionales las han puesto en duda.
El hoy Ministerio de Energía y Petróleo informa
en su publicación anual (PODE) que las reservas de gas
en 1975 eran del orden de 41,5 billones de pies cúbicos
(TCF), en 1989 de 105,7 TCF y en 2003 de 149,9 TCF. En el pasado
PDVSA ha informado que del total de esas reservas unos 15 TCF
son de gas libe, principalmente en yacimientos ubicados al norte
del estado Sucre y en la plataforma del delta del río Orinoco.
Un
informe de Pdvsa de 1997 señala que, del total de reservas
de gas asociado, la contribución más importante
la constituyen los crudos livianos con 46,9 TCF, siguen los condensados
con 35,9 TCF y en tercer lugar los medianos que aportan 24,0 TCF.
Estos crudos provienen de yacimientos que ya alcanzaron su máximo
nivel de producción y están en plena declinación.
Adicionalmente, el 10,27 % (13,6 TCF) de las reservas están
asociadas a crudos pesados, 9,4 % (12,4 TCF) a crudos extrapesados
y bitumen. Si se suman las asociadas a los crudos pesados, extra
pesados y bitumen, se alcanza la cifra de 26,0 TCF. Sin embargo,
hay que tomar en cuenta, para su certificación como reservas,
que históricamente el gas asociado a los crudos pesados
mayormente se ha quemado, con autorización del MEP, es
decir no se ha recolectado. Finalmente, el 20,5 % (27,0 TCF) de
las reservas están asociadas al gas inyectado a los yacimientos
para recuperación secundaria y por medidas de conservación
y no está demostrado que esos volúmenes realmente
se producirán de nuevo, por lo que no debe contabilizarse
como reservas en su totalidad. Esto da un gran total de 53,0 TCF
de reservas de gas que deben ser muy bien certificadas, antes
de contar con las mismas para el mercado interno y para firmar
algún contrato de suministro a largo plazo con otro país
con ese gas. Por lo demás, estas reservas por ser asociadas
corren el riesgo de no poder producirse cuando se requieran, por
depender de la producción de petróleo.
Paralelamente al proceso de certificación de las reservas,
sería necesario elaborar políticas públicas
de Estado en materia energética, para ver el rol que jugará
el gas en el desarrollo del país, con respecto a las otras
fuentes de energía, antes de decidir su exportación.
Diego
J. González C. es ingeniero de petróleo,
prestó servicios durante 38 años en la industria
petrolera ocupando posiciones gerenciales en ingeniería
de petróleo y gas en el Ministerio de Energía
y Minas, Maraven, S.A. (ex - filial de Pdvsa), PDVSA y Pdvsa
Gas. Asignado a la Compañía Shell de Venezuela
(1974 -1978). En 1996 fue designado Especialista de PDVSA en
Materias de Gas Natural, Ex - Presidente de la Gas Processors
Association - Capítulo Venezuela. Actualmente es presidente
de Paradigmas XXI, empresa de Consultoría en materias
energéticas y regulatorias y Director de IPEMIN. Los
puntos de vista expresados no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: El presente articulo es una version resumida del
articulo "Precisiones
sobre el Gasoducto al Sur
" del mismo autor, publicado
por Petroleumworld Venezuela el 11 de fecbreo de 2005.
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