Entrevista
con Evo Morales
Por
Pablo
Stefanoni
"¿Vamos a hablar de Cristina?".
Evo Morales se ríe cuando dice esto, mientras
se cambia de asiento en su avión y se acerca
para la entrevista pactada orginalmente para las
8 de la mañana de ese mismo día,
en La Paz. Son las siete de la tarde de una jornada
agotadora, en la que el presidente de Bolivia pasó por
Puerto Suárez, en el oriente profundo y
cerca de la frontera con Brasil, para celebrar
con la población un acuerdo económico
con la Jintal, una empresa india a la que se dio
por contrato la explotación e industrialización
del 50% del Mutún, la mina de hierro más
grande del país y una de las más
grandes de Latinoamérica. De camino a Cochabamba,
el mandatario –que hoy cumple un año
y medio en el poder— habló con Clarí ;n
de las asimetrías comerciales, del narcotráfico,
de la relación con EE.UU. y de sus problemas
con los medios.
--¿Cree que con Cristina en el gobierno
cambiaría en algo la relación entre
Bolivia y Argentina?
-Para
Latinoamérica sería una gran
alegría, un orgullo que otra mujer sea presidenta
como (Michelle) Bachelet. Le deseo mucha suerte,
mucho éxito, yo soy admirador de Kirchner
y de su familia. Somos dos países vecinos,
hermanos, y, desde que asumió, el presidente
Kirchner impulsó también un proceso
de cambio con mucha dignidad. Estoy seguro de que
le va a ir muy bien a Cristina como candidata a
la presidenta.
--¿Piensa que ahora en los países
de la región hay menos resistencia a ver
a las mujeres en el poder?
--Cuando
hablamos de mujeres y de indígenas
estamos hablando de los más excluidos de
nuestros pueblos y de la humanidad. Hay avances,
pero siento que, muchas veces, los varones no están
tan preparados entender o aceptar una mujer como
presidenta. Inclusive en mi región (el Chapare)
ni siquiera como dirigente. Pero es un proceso.
Y reitero que a mi me alegraría que Sudamérica
tenga dos presidentas.
--La
mejor relación entre Chile y Bolivia
en años se da con dos gobiernos atípicos,
con una mujer y un indígena como presidentes...
--Sentimos
que debemos reparar los daños
históricos y eso se logra con confianza.
Pero no solamente confianza entre dos gobiernos
o dos presidentes sino que la diplomacia de los
pueblos se va imponiendo. De indígenas a
indígenas, de Fuerzas Armadas a Fuerzas
Armadas, de empresarios a empresarios, y qué bueno
sería de iglesias a iglesias, católicas
y evangélicas, y de esta manera crear una
confianza entre sectores sociales que tienen que
apostar a los procesos de cambio en defensa de
la vida y de la humanidad. Nos preocupan ciertas
debilidades que tienen nuestros países en
temas energéticos por ejemplo. Y al tema
energía deberíamos asumirlo con una
responsabilidad solidaria.
--Precisamente
en Argentina se está viviendo
una crisis energética y su país ha
garantizado que el gas no le va a faltar. ¿Se
mantiene esa posición?
--Aprovechando
la cumbre del Mercosur de Asunción,
hemos conversado con el presidente Lula y le planteé que
debíamos ser solidarios para garantizar
que una pequeña parte de lo que se vende
a Brasil fuera a Argentina. Es alrededor de un
millón de metros cúbicos diarios,
que permite cumplir con los contratos (de 7,7 millones).
Así vamos operando. Y quisiéramos
trabajar de esa manera con todos los países
de Sudamérica, incluido Chile.
--¿En esta solidaridad latinoamericana
incluye la cooperación de Venezuela?
--Sentimos
un apoyo incondicional, muy sano y honesto, de
Venezuela. Hoy le decía a los
compañeros que los mejores técnicos
que tiene en Bolivia en tema de hidrocarburos trabajan
para las transnacionales y ganan 30.000 o 60.000
bolivianos (entre 4.000 y 7.000 dólares)
y dentro de nuestras normas los funcionarios públicos
no pueden ganar más que el presidente. Yo
gano 15.000 bolivianos (menos de 2.000 dólares),
pero los expertos no quieren ganar menos de esa
cifra, ése es uno de nuestros problemas,
siento que faltan patriotas que sientan por su
nación. Estamos en vísperas de un
contrato entre YPFB y Pdvesa para empezar a explorar
y eso nos permitirá aumentar los volúmenes
de exportación, pero abasteciendo el mercado
interno. Son muy importantes los acuerdos entre
estados, y ahí ; está Enarsa y Petrobras,
y vamos a buscar inversiones en Medio Oriente,
con países petroleros como Libia y Argelia.
Pronto habrá buenas noticias.
--El
FMI y algunas calificadoras de riesgo elogian
el manejo macroeconómico de su gobierno...
--Antes
el Banco Mundial y el FMI recomendaban impuestazos
y gasolinazo. Ahora, sin impuestazos
hay una mejora en nuestra economía. Hay
una revalorización del peso boliviano. Es
verdad que en los últimos días hubo
alzas de precios pero no siento que sea inflación.
Un factor que redujo la oferta fueron las inundaciones,
que nos hicieron vivir momentos tan duros. Pero
hay algo importante: los sectores populares han
restituido el consumo de muchos productos que antes,
por falta de plata, nunca consumían. Yo
mismo, cuando tenía plata, compraba sin
decir "caserita rebájeme". La
banca privada reconoce que los depósitos
en caja de ahorro aumentaron un 55%, y ¿quién
ahorra en caja de ahorro? No son las grandes empresas.
Hay , además, un crecimiento económico
muy importante. Para c onsolidar este proceso de
cambio es importante la estabilidad económica
pero hay que traducir eso en la microeconomía.
No se trata de crecer por crecer. Hoy en muchas áreas
hay escasez de mano de obra, trabajadores que antes
cobraban entre 30 o 40 bolivianos, ahora ganan
70 o 80 bolivianos diarios . En regiones mineras
como Potosí 100, 120 bolivianos. Estos son
resultados de un año y medio de gobierno
en base a la honestidad, la austeridad y la recuperación
de nuestros recursos naturales. Nos pueden decir
de todo pero nunca corruptos o flojos. Lamentablemente,
la derecha en lugar de ayudar a resolver los problemas
busca sacar provecho de ellos.
--¿Bolivia tomó posición
frente a la discusión sobre los biocombustibles?
--Yo
sigo convencido de que los biocombustibles no
son ninguna solución. Por ejemplo, hay
escasez de harina, la subida del precio del pan
aquí es justamente por este tema del biocombustible.
Antes EE.UU. y Canadá donaban harina, ahora
ya no, no tanto porque Evo sea presidente, sino
porque no producen suficiente trigo, porque no
sirve para el biocombustible. Y se reserva la tierra
para las materias primas de los biocombustibles,
como el maíz, o la caña de azúcar
en el caso del etanol. Esta realidad empieza a
sentirse en Bolivia. No puedo entender cómo
se puede producir alimentos para chatarra norteamericana.
Nosotros estamos preparándonos para una
mayor inversión en el sector agropecuario.
Estamos trabajando para lograr soberanía
y seguridad alimentaria.
--¿Cómo vivió el
choque entre Brasil y Venezuela por el Mercosur?
--Ustedes
conocen mi posición. Es importante
que los presidentes trabajemos pensando en nuestros
países. Pero, al margen de estos problemas,
siento que ni la CAN (Comunidad Andina de Naciones)
ni el Mercosur son ya monopolios de los neoliberales.
En la CAN, por ejemplo, estamos dos a dos, y sueño
con que el presidente Chávez pueda retornar.
Seríamos tres antineoliberales (N. de la
R: se refiere a Bolivia, Ecuador y Venezuela) contra
dos neoliberales conocidos como Alan García
o Álvaro Uribe. Ellos quieren negociar con
la Unión Europea de bloque a bloque temas
como los recursos naturales, los servicios básicos,
la propiedad intelectual. Para nosotros los servicios
básicos y los recursos naturales no se pueden
volver a privatizar y la vida no puede ser tratada
como una mercancía, eso no es negoc iable.
Incluso yo les planteé, ¿por qué no
hacemos un referéndum en la región
andina sobre estos temas? Por eso es importante
cómo democratizar la CAN y el Mercosur.
Hay profundas diferencias programáticas
y de lógicas culturales. Los bloques no
pueden ser mecanismos de comercio para pocos, deben
beneficiar a las mayorías nacionales. Sudamérica
es una reserva económica pero, mediante
los pueblos indígenas, también es
una reserva moral de la humanidad.
--¿Qué opina
de los Tratados de Libre Comercio?
--Acá en Bolivia no va, por eso planteamos
un tratado de comercio de los pueblos. El comercio
es importante, pero debe resolver los problemas
de los pequeños productores, mientras que
los tratados de libre comercio, como decía
el compañero Chávez, son "alquitas" para
eliminar al pequeño productor, después
de que el ALCA fracasó. P or lo tanto habrá más
hambre y miseria, más desempleo. Se trata
de convertir a los agricultores en nuevos asalariados,
de provocar la concentración de tierras
en pocas manos y dejar muchas manos sin tierra.
Hoy Sudamérica puede ser un gran bloque
orientado a frenar la soberbia del imperio.
--Pero ustedes siguen necesitando el tratado de
preferencias arancelarias que Washington acaba
de renovar por algunos meses. Hay sectores exportadores
que lo precisan...
--Es
importante pero no son ninguna concesión.
Son parte de la lucha contra el narcotráfico.
Y si hablamos de la lucha contra el narcotráfico
acá es moderna, totalmente diferente a los
problemas que existen en Perú y Colombia.
Es una lucha con participación de los movimientos
sociales, una reducción concertada del cultivo
de coca, sin violar los derechos humanos. No con
paramilitares, con guerrillas, con secuestrados,
con parlamentarios muertos.
--EE.UU.
dice que la extensión de cultivos
de coca está aumentando en Bolivia, ¿cuáles
son sus datos?
--Tal
vez haya aumentado algo en la región
de los Yungas, pero en el Chapare hay una total
disciplina para mantener el "cato" de
coca (por familia) que son 40 metros por 40 metros.
Nos dicen que ahora hay 2.000 o 3.000 hectáreas
más . Eso no es nada frente a las miles
de hectáreas que tienen algunos países
vecinos. ¿Por qué no los cuestionan?
--Cuando
era candidato dijo que no se imaginaba imagina
entrando a la Casa Blanca. ¿Y ahora?
--No
sé (silencio) Es algo deseable pero
no decisivo. Somos de la cultura del respeto y
del diálogo. El tiempo dirá quién
está equivocado cuando hablamos de los sistemas
económicos. Bush está perdiendo toda
autoridad en Latinoamérica. Pero entiendo
que los demócratas son un poco diferentes
que los republicanos
--¿Avanzan las negociaciones con la Unión
Europea?
--No
va a ser tan sencillo. Europa debe ver el tema
de las asimetrías, el tema de la migración.
Antes no había muros, ni visas ni expulsiones.
Y ahora cuando los pobres quieren ir en busca de
trabajo hay tantas injusticias.... Los bolivianos
que se fueron a España no son gente sin
trabajo, pero ganaban 200, 300 0 500 dólares,
y prefieren ganar 1.000 o 2.000 euros. Yo mismo
prefiero ganar 2.000 euros que 500 dólares.
Esas son las asimetrías, pero en vez de
que nuestra gente se vaya allá, ¿por
qué no van nuestros productos? Productos
orgánicos, ecológicos. Si no, los
latinoamericanos seguirán entrando a Europa,
pese a la represión, las visas o los muros.
La última vez que estuve en Zurich, los
residentes bolivianos me recibieron con lágrimas
en los ojos, emocionad os. Me decían "nos
dignifica, siga adelante". Antes, cuando luchábamos
por las transformaciones estructurales, los gobiernos
nos hacían llorar con represión.
Ahora hacemos llorar de emoción. Queremos
debatir no sólo temas económicos
sino temas políticos y qué mejor
que pensar en resarcir los daños de 500
años contra los pueblos indígenas.
--La Asamblea Constituyente parece enredada con
algunos temas.
--Son
los costos de una revolución pacífica,
democrática y cultural. Muchos de quienes
nunca quisieron la asamblea ahora son constituyentes,
para perjudicar. Se agarran de cualquier tema como
autonomía o, ahora, la capitalía
plena de Sucre, orientado a que la asamblea fracase
y eso haga fracasar al gobierno.
--Por
estos días se habla de un proyecto
de reelección indefinida presentado por
su partido, el MAS.
--Nosotros
estamos planteando para autoridades electas –alcaldes, prefectos y el propio
presidente de la República- la posibilidad
de un referéndum revocatorio o ratificatorio.
Bajo ciertas normas, el pueblo puede revocar sus
mandatos en cualquier momento, como también
puede ratificarlo si ese alcalde, prefecto o presidente
trabaja bien. Es una decisión soberana del
pueblo. Antes como era una sola gestión
aprovechaban para robar porque sabían que
no podían ser reelectos y daba igual si
trabajaba bien o mal. Creemos que nuestra propuesta
puede permitir mejorar la conducta de los funcionarios.
--No
hace mucho dijo que las élites no
soportaban a un presidente indígena. ¿Después
de un año y medio cree que empezaron a aceptar
esa idea?
--El
año pasado decían "pobre
indiecito, que se divierta unos tres o cuatro meses,
después lo vamos a sacar". Pero pasaron
seis meses, pasó un año ¿y
ahora qué dicen? "creo que este indio
se va a quedar por mucho tiempo y hay que hacer
algo"..
--¿Cómo quedó el caso de
la ciudadana estadounidense que intentó ingresar
a Bolivia con 500 balas en su valija?
--Yo
he escuchado decir por ahí a algún
grupo de inteligencia norteamericano que la democracia
en Bolivia estaría en riesgo. Si está en
riesgo es por esas cosas.
-¿Por qué la justicia la liberó tan
rápido?
--Estoy
convencido de que fue por presiones del embajador
de Estados Unidos. Es impresionante cómo
operan.
--Esta
semana hubo gases lacrimógenos contra
mineros cooperativistas que acusaban al gobierno
de represor. ¿Cómo siente usted,
que fue víctima de la represión,
esas acusaciones?
--Antes
yo me movilizaba para abrir el diálogo,
ahora los compañeros no quieren el diálogo
y piden no cambiar nada en política minera.
Eso significa defender las normas neoliberales
en minería. Y perjudican a la población.
Yo tengo la responsabilidad de dar seguridad a
la población. Yo he marchado muchas veces
pero jamás con dinamita. Ya no son reivindicaciones
sociales o económicas, son actitudes netamente
políticas.
--¿Cómo
se lleva con los medios?
--Son el mejor opositor que tengo.
-¿Su gobierno podría no renovarles
licencias a los canales de TV, como hizo Chávez
con RCTV?
--No
hemos pensado nada de eso por ahora, ni quiero
pensar. Pero lo que ha pasado en Venezuela es un
derecho del Estado. No es ninguna forma de acallar
a la prensa, ellos saben cuándo termina
una concesión. Si el Estado quiere renovar,
renueva y si no, no renueva. En Bolivia no solamente
hay libertad de prensa, hay libertinaje.
--¿Ser presidente resultó ser más
difícil de lo que imaginaba?
--Acá nos manejamos con horizontalidad.
Felizmente no hay ambiciones personales. En las
reuniones siempre reclamo a los ministros que me
digan en qué me equivoco. Con este gobierno
se terminó el uso del Estado para robar,
los "hospitales de empresas" mientras
los bolivianos no tenían derecho a la salud.
Ya no hay cheques en blanco para los grupos oligárquicos.
Y estos grupos se van a resentir. El peor enemigo
de los bolivianos es la corrupción y, segundo,
el modelo neoliberal. Algunos nos dicen " Evo
no está gobernando para todos", pero
no podemos gobernar para los corruptos y con los
corruptos. Soy presidente de todos los bolivianos
pero debo atender los problemas de los abandonados
históricamente, de los vilipendiados de
la vida republicana, de los campesinos e indígenas.
No se puede repa rar en dos años demandas
de 500 años o de los últimos 20 años
de modelo neoliberal.
Pablo
Stefanoni es
un periodista e investigador de las ciencias
sociales Boliviariano. Sus puntos de vista
no necesariamente
son
los
de Petroleumworld
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Los puntos de vista expresados no necesariamente
son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este articulo fue originalmente publicado
por evonobel2007.org, el 23 de julio del 2007.
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