Puntos
de Vista
Análisis
y opinión sobre energía y política
En
Bolivia, Ecuador, etc... las castas dominantes se mueven
Autonomías en
América Latina:
Codicia de multinacionales, reparto consentido de países
y embrión de guerras civiles

Camaleones
de cualquier procedencia se preparan para ejercer de «autonomistas»
en América Latina
Por
Diego
Delgado Jara
¿A quien favorece dispersarse mientras todos se
unen para fortalecerse, resistir y hasta sobrevivir en la
competencia capitalista? Mientras a nivel mundial se forman
enormes y vigorosos bloques económicos para resistir
el hegemonismo injerencista de las más poderosas multinacionales
y círculos financieros del planeta, así como
del complejo industrial militar de los EEUU (representados
políticamente por el gobierno de Washington), como
sucede con la Comunidad Económica Europea (expresión
de la alianza de sus burguesías), con los países
del Sudeste Asiático; y, del mismo modo, se fortalecen
al máximo, para no sólo resistir sino competir,
la República Popular China y el Japón; resulta
notorio que existe una política dirigida y planificada
para desmembrar y fragmentar la América Latina, sobre
todo los países más débiles e infiltrados
por el imperio, caso de Bolivia y Ecuador, siempre en la perspectiva
de subordinarlos más todavía y apoderarse de
sus mayores riquezas.
¿Alguien puede suponer que ésta conducta secesionista,
contraria al sentido de la historia, una aberración
en contra del sentido común, cuando más indispensable
que nunca es la unidad de América Latina -en forma
soberana-, puede ser obra de la casualidad? No. De ninguna
manera. Esta política propiciada a nivel nativo por
determinado sector pronorteamericano de las clases dominantes
de ciertos países de la región, apunta a favorecer
predecibles objetivos e intereses inocultables, sobre todo
de las más codiciosas multinacionales, que conviene
analizar sin tapujos.
Cuenca (Ecuador) - 19 de julio de 2005
Primer
objetivo: el asalto sobre nuestros recursos
1.
Se
busca retacear nuestros países para brindar bocados
más digeribles a las grandes multinacionales empeñadas
en depredar más todavía nuestros recursos naturales,
de tal modo que castas dominantes provinciales, departamentales,
o regionales, en forma directa, entreguen esos recursos, cerrando
el paso a eventuales decisiones positivas de gobiernos soberanos
futuros, decorosos, que representen los intereses del conjunto
de los sectores sociales más pobres y excluidos de
todo un país. Si lograsen subdividir más aún
a nuestras repúblicas, con autonomías políticas
proclamadas por las fracciones oligárquicas regionales,
las multinacionales se habrían asegurado de antemano
nuestros recursos naturales más importantes, brindadas
por las castas secesionistas en forma directa, con posibilidades
de mayor lucro y con menores sobresaltos en su proceso depredador.
2.
A cambio del fraccionamiento dirigido, en vez que los recursos
o regalías de dichas «zonas o regiones autonómicas»,
sirvan para el conjunto nacional del que hoy formamos parte,
esos círculos codiciosos de castas dominantes regionales
buscan que las migajas que dejen las multinacionales (a las
que sirven como sucursales de sus intereses) sean utilizadas
exclusivamente por las fracciones propiciadoras de dichas
autonomías.
El
pretexto del «centralismo», usufructuado por ellas
mismas, es deleznable, porque éstas mismas castas,
interrelacionadas familiar y económicamente, han cogobernado
por siglos a nuestros países. Si algún centralismo
político es notorio que existe es el del monopolio
de las castas familiares gobernantes, que heredan no sólo
el patrimonio económico sino el poder político
indisolublemente ligado al primero. Y si alguien que accede
al poder en apariencia no es de dichos linajes, está
a su servicio incondicional.
En
el Ecuador, por ejemplo, ¿no han habido más
presidentes de la Costa y más específicamente
de las clases adineradas de Guayaquil? ¡Pero todos ellos,
representantes de la trinca angustiadora, constituida por
serranos o costeños, en forma idéntica, han
obedecido y obedecen a los mismos y comunes intereses antipopulares
y antinacionales! ¡Revisemos la historia y sus acciones!
Precisamente
para ocultar esta realidad, y sus responsabilidades de casta,
y «marear» ideológicamente a la población
despistada, se inventan infinidad de argumentos falaces, que
son la base del engaño político permanente,
reforzados siempre con el esfuerzo cómplice de una
prensa embustera, corresponsable en alentar el crimen del
fraccionamiento irresponsable de nuestros países. Los
argumentos fraccionalistas esgrimidos son falsos, pero, en
base de su formulación insistente, sirven para encubrir
y «justificar» el descuartizamiento nacional impulsado
a nivel local por esa casta apátrida, provista de una
infinita codicia, a la que jamás interesó el
destino del país y sus habitantes.
3.
¿Alguien
puede creer que es una mera coincidencia que las autonomías
se asientan sobre todo en zonas o regiones, provincias o departamentos,
donde existen reservas probadas de petróleo, gas y
minas, tan codiciadas por las multinacionales? Con las autonomías,
las castas locales nativas, no sólo se vigorizarán
económicamente con las migajas que les brindarán
las multinacionales, sino que se apoderarán de toda
la administración pública secesionada, empezando
por el manejo absoluto de la justicia y transformando los
poderes locales en expresiones del mayor de sus absolutismos.
¡Se pretenden reeditar señoríos feudales
en la época cibernética, con capacidad decisoria
tan «independiente» como para facilitar en forma
directa e inapelable dichas reservas a favor de las multinacionales
propiciadoras de estas políticas!
¡Estos
modernos señores feudales con cortes de justicia propia
tendrían en ellas, como dueños del poder absoluto,
variaciones sofisticadas e inapelables de la antigua horca
y cuchillo!
4.
No
podemos perder la perspectiva histórica que desde la
década del 60 y 70 del siglo XX el poderío económico
de Europa (bajo la coordinación alemana) y del Japón,
ahora sumada la de República Popular China, es creciente
e imparable. El poderío industrial de EEUU, avasallante
desde el final de la II Guerra Mundial, se ha ido relativizando
ante el empuje de países que estuvieron impedidos de
incursionar en la carrera bélica por su derrota en
el conflicto aludido, caso de Alemania y Japón. No
es ningún secreto que los EEUU y la ex Unión
Soviética, en cambio, gastaron dinero, tiempo y recursos
de manera sideral por la vigorización de su capacidad
bélica, en tanto otros países se fortalecieron
en el plano industrial, comercial y financiero, acortando
distancias. Esta realidad mermó primacías en
el campo productivo, pero despertó celos irreprimibles
por el dominio absoluto y total del mundo, por cualquier vía.
5.
¿Cómo entonces garantizar una incidencia económica
y política decisiva, por parte de los EEUU, sobre estas
otras enormes potencias emergentes? ¡Controlando y apoderándose,
sea a la fuerza (como en Afganistán o Irak) o con métodos
al momento «pacíficos» (con las autonomías),
de las zonas del planeta donde se hallan las mayores reservas
energéticas ya detectadas por esas corporaciones de
ilimitada codicia! ¡El imperio anhela de manera frenética
el control absoluto del petróleo y el gas del mundo!
¡Necesita política y económicamente que
los demás dependan de recursos vitales manejados sobre
todo por ese país! ¡Allí se refuerza su
poder imperial! ¡Eso explica las guerras cínicas
y de rapiña que ha emprendido, al margen y en contra
de la opinión pública mundial! Ahora además,
en el listado de sus codicias, deben incorporarse las reservas
de agua, flora y fauna.
En
este empeño por detectar y apropiarse de la riqueza
no debemos olvidar que EEUU es quizá el único
país del Orbe que sabe a ciencia cierta la ubicación
precisa de las mayores reservas hidrocarburíferas,
gasíferas, mineras y de agua dulce del mundo, porque
tiene la tecnología satelital suficiente para ello.
6.
No
acaso el canal Discovery muestra como mediante la tecnología
satelital el gobierno de los EEUU, la NASA, y su complejo
industrial militar, han encontrado, a través y debajo
de la superficie que todos miramos, los ríos subterráneos
del Sahara, muchas ruinas mayas o ciudades primitivas enterradas
en la Amazonía. ¿Alguien que no sea idiota puede
suponer que la codicia por apoderarse de Irak es por liberar
a su pueblo del «tirano» al que ellos fortalecieron
y usaron (Sadam Hussein) para provocar la guerra contra Irán?
No. Ellos tienen ya la mayor y mejor información que
el resto de países del mundo. Por ello van directo
al grano. Apuntan con la certeza desafiante de una información
anticipada exclusiva. En el caso del agua, flora y fauna,
éstas se encuentran en su mayor concentración
planetaria y abundancia disponible en los países amazónicos
o América del Sur, donde las comunidades de menor posibilidad
de resistencia son Bolivia y Ecuador, por donde precisamente
ha empezado el proceso autonómico o debilitador.
7.
A
la luz de las evidencias, lo más lógico a deducir
es que en Irak están las mayores reservas petroleras
del planeta, aún superiores a las de Arabia Saudita,
y que no sólo disponen de existencias que permitirían
extraer más de tres millones de barriles diarios durante
los próximos 112 años, como lo reconocen expertos
de la ONU. ¡Allí radica el verdadero motivo de
una guerra basada en la mentira comprobada de la supuesta
existencia de armas de destrucción masiva que la misma
CIA, al igual que los servicios secretos ingleses,
admiten que nunca existieron.
Por
ello el mundo entero se pregunta estupefacto: ¿Por
qué sí mintieron los agresores intercontinentales
y han sido evidenciados en este fraude y brutal genocidio
subsiguiente, cuál es entonces la razón para
seguir asesinando inocentes en Faluja, Bagdad, y en tantos
otros sitios? La respuesta es obvia. ¡Porque en su ambición
enceguecedora enloquecen al constatar que el pueblo iraquí
no quiere dejarse robar el petróleo que es la única
garantía de su vida y desarrollo nacional para ésta
y las futuras generaciones!
¡Nunca
se ha visto una matanza tan vil de tanta gente humilde; un
latrocinio y pillaje tan descarado; y una complicidad tan
escandalosa y vergonzante con asesinos públicos, como
la de ciertas cadenas desinformativas financiadas y al servicio
del imperio!
8.
La ilimitada ambición y codicia insaciable de las multinacionales
más poderosas del mundo, el complejo industrial militar
y los círculos financieros de Wall Street, representadas
por el gobierno de los EEUU, ha dejado muchísimas pistas
sobre su plan de dominio planetario. Los hechos políticos
y militares derivados a partir de la destrucción del
World Trade Center, el 11 de septiembre del 2001, en Nueva
York, así como los beneficios obtenidos por parte de
las entidades anotadas, han sido poderoso fundamento para
tener mayores dudas respecto de las verdaderas circunstancias
y propiciadores de esa destrucción terrorista, con
un atentado consentido, a cargo de una organización
y personaje financiados por el propio gobierno de EEUU, como
es el caso conocido de Osama Bin Laden.
¿No
está acaso demostrado que, hace mucho tiempo, la familia
Bin Laden es socia de la familia Bush en el gran negocio petrolero?
¿Puede uno olvidarse del documental presentado en la
película «Fahrenheit 9/11», de Michael
Moore, ganadora del Festival Mundial de Cannes 2004, donde
demuestra que 24 miembros de la familia Bin Laden salió
de los EEUU, con la protección de Bush y del FBI, al
día siguiente del atentado a las Torres de Nueva York
y cuando se suponía que todos los aeropuertos estaban
cerrados? El mismo cineasta determina que los montos de las
inversiones de la familia Bin Laden al grupo de empresas petroleras
de la familia Bush llegó en los últimos años
a 1,4 billones de dólares, y que no puede ser ninguna
coincidencia que dos meses después de la invasión
a Afganistán no todavía no iba nadie a la zona
donde se supone se preparaba el grupo de Bin Laden, situación
que se le ocultó a la opinión pública
norteamericana.
Todos
los hechos, como las sucesivas explosiones, el silenciamiento
obligado a muchos testigos, a analistas y medios de comunicación,
refuerzan la hipótesis que existió una trama
de oscuros y muy poderosos intereses y beneficiarios tras
esos atentados. ¿Cómo explicar, por ejemplo,
que nada les sucedió a los miles de ejecutivos de las
principales multinacionales que tenían allí
mismo, en el World Trade Center, sus oficinas, o que se hubiesen
transferido acciones, previendo lo que iba a pasar, de empresas
allegadas a Bush o Chenney, que se suponía podían
ser afectadas, entre otras innumerables incógnitas
que por razones de espacio no las enumeramos?
En
la historia siempre enseñaron cómo Nerón
mandó a quemar Roma para justificar la persecución
a los cristianos. Hitler, en febrero de 1933, según
se ha comprobado, ordenó la destrucción de una
de las joyas arquitectónicas más significativas
de Alemania, como fue el Reichstag o Parlamento, para justificar
la persecución a los comunistas, ilegalizar y eliminar
a todos los adversarios que pudo. La sospechosa destrucción
del buque Maine, acoderado en el puerto de La Habana, en febrero
de 1898, cuando los patriotas cubanos ya habían liberado
gran parte de su Patria, permitió la declaración
de guerra de EEUU a España para apoderarse precisamente
de Cuba, Puerto Rico, Guam, Filipinas y Las Marianas. España
jamás ha dejado de acusar que esa destrucción
la produjo de manera premeditada el gobierno del país
que necesitó un pretexto para despojarle de dichos
dominios referidos.
El
asalto a Afganistán y a Irak, y sus recursos gasíferos
y petroleros, en ese orden, son las más visibles y
directas consecuencias, a favor de las multinacionales, del
atentado a las torres de Nueva York (derrumbadas por evidente
implosión, al igual de lo que sucedió con el
llamado edificio 7, que se cayó cerca a las dos torres
a pesar de no haberle tocado a este edificio ningún
avión). ¿Cómo explicar que personas que
recibieron instrucción por diez días, en la
propia Miami, para manejar simples avionetas, puedan conducir
como refinados peritos los sofisticados Boeing? ¿Cómo
puede creerse que se derritieron las columnas de acero, de
las mismas torres, cuando la bencina o gasolina de avión
se consumió de inmediato y el acero se funde a elevadísimas
temperaturas en altos hornos? ¿Por qué no le
pasó nada a ningún periodista de la torre norte,
donde en el piso 110 funcionaba la CNN de Nueva York, al igual
que a los periodistas de otro canal que funcionaba en el piso
104, y cuando nadie que estaba sobre el piso 91 pudo evacuar
por la destrucción de gradas y ascensores?
Pero
si este extraño atentado consentido, del 11 de septiembre
del 2001, del que habían pistas anticipadas y denunciadas,
fue el pretexto para atacar Afganistán e Irak (y apoderarse
de las colosales reservas petroleras y gasíferas de
estos dos países), así como para redoblar el
dominio militar mundial bajo el pretexto de combatir al terrorismo,
este antecedente no lo pueden utilizar las multinacionales,
los círculos financieros y el complejo industrial militar
(y su representante mayor instalado en la Casa Blanca) para
tomarse las mayores reservas energéticas en América
Latina.
Acá,
donde no existen pretextos análogos, ni existe un Bin
Laden (que recibió miles de millones de dólares
del gobierno de los EEUU para coordinar labores en Afganistán
en la década del 80), han diseñado otro mecanismo,
impulsándolo de manera intensificada: las autonomías.
El objetivo depredador es el mismo; los beneficiados y propiciadores
de estas dos modalidades son idénticos y evidentes.
Serán los «autonomistas», apoyados por
medios de comunicación inscritos en esta estrategia,
los encargados de transferirles los recursos naturales «recuperados»
y «liberados» de los países «centralistas».
9.
Que nadie dude, país, región petrolera o gasífera
ha sido, es y será objeto de codicia total, a tomarse
con métodos políticos o militares. Y gobierno
soberano reticente a sus ansiedades depredadores ha sido y
será calumniado y declarado enemigo de la democracia,
con los medios de comunicación al servicio de sus intereses.
El caso del presidente Hugo Chávez Frías grafica
y actualiza lo que decimos del mejor modo posible en América
Latina. Las campañas difamatorias en su contra son
cotidianas. ¿No se han visto los informativos sesgados
de la CNN o programas de «opinión» como
los de Openheimer, encaminados a desprestigiar el proceso
bolivariano y a sus dirigentes?
Los
recursos energéticos, como el petróleo y el
gas, y los mineros, son objetivo no sólo económico,
sino político y hasta militar, por cualquier medio,
al precio que sea, para las multinacionales. Y es a su entero
servicio que actúa su gobierno guerrerista propio,
actuando e impartiendo órdenes desde Washington, bajo
la cobertura o pretexto que está defendiendo a la democracia
y luchando contra el narcotráfico o cualquier «enemigo»
creado de modo artificioso para justificar sus acciones políticas
o militares.
El
pretexto es lo de menos cuando de emprender la rapiña
en cualquier confín del planeta se trata. Buscan engullirse
la riqueza energética y de los recursos naturales de
nuestros países a cualquier costo y de cualquier modo;
y no descansarán hasta intentar obtenerlo en asocio
con sus alfiles nativos. Por ello debemos actuar pronto y
con firmeza para evitar que avance este proceso antinacional
de destrucción planificada de nuestros países
por parte del verdadero imperio del mal.
10.
¿Cómo
apoderarse del petróleo en países dónde
no existe un Sadam Hussein pero pueden multiplicarse los gobiernos
nacionalistas como el de Hugo Chávez? ¡A través
de las autonomías! ¡Desprendiendo de nuestros
países a las provincias, regiones o departamentos donde
exista sobre todo petróleo y gas! Es fácil deducir:
¿A quiénes, o a qué otros intereses,
beneficia alentar con ansiedad las autonomías? ¡A
las multinacionales, sobre todo de los EEUU, cuyo gobierno,
elegido por éstas (que son las mayores accionistas
de los grandes canales de televisión de este país),
es a la vez el dueño de la más grande tecnología
de todos los tiempos, como de la mayor capacidad de conmocionar
un país mediante la actuación de sus extensas
redes de sus alfiles infiltrados y distribuidos estratégicamente
sobre todo a nivel político y comunicacional!
11.
Este análisis sobre la capacidad de codicia de las
multinacionales explica muchas cosas. ¿Acaso las áreas
petroleras de Irak no estaban antes de la guerra, mediante
concesiones controladas por su gobierno, en manos de compañías
petroleras de Europa, cuya riqueza ya adjudicada ahora arrebató
el régimen petrolero de George W. Bush mediante la
invasión y la guerra?
Ello
explica mejor la conducta reticente de Francia, Alemania y
Rusia ante la invasión de Irak; así como el
decidido apoyo al crimen y al atraco por parte de los gobiernos
de Japón, Italia y España, a quienes se ofreció
parte del botín y del robo, empezando desde la propia
fase de reconstrucción ocasionada por ellos mismo.
Todo esto se aprecia de manera más nítida con
el transcurso del tiempo y las adjudicaciones de contratos.
Debemos
reparar que de ninguna forma fue casual la división
asumida, en torno al ataque genocida a Irak, al interior de
la Comunidad Económica Europea. ¿No tienen y
han tenido siempre posiciones pro fascistas Aznar y Berlusconi,
los cooperantes europeos de Bush en la guerra de Irak? ¿No
existen empresas españolas e italianas, financistas
de las campañas electorales de partidos de derecha,
presentes en la falsa «reconstrucción»
de Irak? El lema delincuencial es nítido: ¡Quien
ayuda a matar y a robar tiene derecho a participar del botín
y el pillaje!
12.
Es
ese afán depredador, planificado por las multinacionales,
y que es coincidente con los intereses estratégicos
del gobierno de los Estados Unidos (de controlar las mayores
fuentes de petróleo, gas y agua), que explica las campañas
intensificadas de las autonomías en los países
escogidos para desmantelarlos. Ello permite apreciar la razón
por la que todas las zonas autonómicas están
enclavadas y fomentadas en las zonas más ricas de nuestros
países.
¿Quién
no conoce de las abundantes reservas probadas de gas y petróleo
desde la década del sesenta en el Golfo de Guayaquil,
Ecuador, situación que motivó la entrega de
más de tres millones de hectáreas en concesiones
facilitadas de manera dolosa por parte de un conocido ex ministro
pícaro que huyó a Venezuela en 1972, hasta que
prescriba su causa, para luego ser traído por sus cómplices
para que dirija la Corte Suprema de Justicia, en un insulto
descarado al pueblo ecuatoriano? ¿No se ha difundido
acaso la reiterada pretensión de la empresa norteamericana
Sundown & Clipper Energy para explorar y explotar el gas
del Golfo de Guayaquil así como en los bloques 4 y
5 de la Península de Santa Elena, en la misma provincia
que se la busca «autonomizar» por obra de políticos
pronorteamericanos?
¿Acaso
no se extrajo petróleo desde hace más de ochenta
años en la Península de Santa Elena, ubicada
en esta misma zona, por parte de compañías inglesas,
y cuyos pozos todavía siguen suministrando crudo? ¿No
hablaban los cronistas de indias, en el siglo XVI, que en
esta misma zona los indígenas se alumbraban por las
noches con antorchas que «untaban con un aceite especial
que fluía desde las entrañas de la madre naturaleza»?
Pero
además de ello ¿no es acaso la cuenca del río
Guayas el mayor granero no sólo del Ecuador y una de
las zonas hidrográficas más importantes de América
del Sur? ¿No son acaso conocidos partidos y dirigentes
políticos pronorteamericanos los propiciadores de la
autonomía del Guayas como sucede con el Partido Social
Cristiano y Fuerza Ecuador, extraño aliado y socio
constante y buscado por organizaciones de «izquierda»
y de un candidato «socialista» comulgante con
estas «autonomías» desintegradoras del
país?
13.
Pero este plan desintegrador no solo afecta al Ecuador. ¿Acaso
no informan las universidades y estudiosos de Bolivia que
Santa Cruz de la Sierra (con 370.621 Kms.2, el 33% del total
del área nacional, con menos de 2 millones de habitantes,
el 24,5% del total de ese país) busca la autonomía
en circunstancias que dispone, en ese espacio físico
escogido para la secesión, de las mayores reservas
probadas de petróleo de este país, y que son
muy apreciables? ¿No se informa que el 87 por ciento
del gas boliviano, la segunda mayor reserva de América
Latina, está en el departamento de Tarija, también
alentado a buscar su propia autonomía, esta última
con 37.623 Kms.2, esto es el 3,42% del total nacional, 391.226
habitantes, esto es el 4,73% del total de este país?
¿Alguien
puede suponer en forma candorosa que es casual que las autonomías
en Bolivia arrecian y se aceleran (con el apoyo de cierta
prensa traidora, mercenaria y al servicio de las multinacionales),
sobre todo cuando un pueblo, pobre como pocos, ante el saqueo
pertinaz de su riqueza, se levanta exigiendo la nacionalización
del petróleo y demás recursos naturales del
altiplano, destinadas hasta la hora presente al pillaje de
las multinacionales según la pretensión de sus
inconsecuentes argollas gobernantes?
14.
Con
estos antecedentes es preciso preguntarse: ¿Es o no
verdad y lógico que para las grandes multinacionales
y financieras del mundo no les resultaría lo mismo
tratar cualquier asunto con un Estado nacional unitario o
relativamente fuerte, como Colombia, Argentina, Chile, Brasil
o Venezuela, que hacerlo con una pequeña fracción
separatista de cada uno de ellos y que signifiquen una décima,
veinteava o treintava parte -ahora llamada región «autónoma»-
en que se fracturaría un Estado Nacional?
!Sólo
una miopía tan abultada y torpe, y una codicia tan
insaciable y enceguecedora, como las que poseen las llamadas
«élites» tradicionales del Ecuador, afincadas
desde hace generaciones en cada feudo -provincia o región-
y desesperadas por relegitimarse políticamente ante
su total fracaso y desgaste por su espantoso, irresponsable
y criminal manejo de la cosa pública, pueden propiciar
y conducir a este fraccionamiento absurdo de un país
relativamente pequeño en comparación con otros!
El
papel destructor de las multinacionales puede contemplarse
a lo largo de la historia. Para ello han partido desde la
creación o invento de países, con gobiernos
marionetas, como sucedió con Qatar, Emiratos Árabes
Unidos, Bahrein o Kuwait, fracturados de modo artificioso
de otros países por presión de gobiernos colonialistas
(representantes de multinacionales), entidades novísimas
donde existe más petróleo que agua dulce, dándose
el caso que en algunos de ellos no existen ni ríos
sino sólo algunos oasis. Todo aquello se consumó
para apoderarse de la riqueza petrolera y gasífera
subyacente en las áreas «independizadas»
con su financiamiento y apoyo político y militar.
Fue
históricamente esta misma codicia de las multinacionales
la que empujó la brutal guerra de secesión de
la zona de Biafra respecto de Nigeria, el mayor productor
de petróleo de África.
En
América Latina, en ciertos países, son las autonomías
el nuevo caballo de batalla de las multinacionales asociadas
con castas apátridas regionales. ¿Acaso, como
alternativa lógica, no es posible impulsar procesos
de desconcentración y descentralización racionales
en nuestros países? ¿Por qué jamás
impulsaron estas propuestas los partidos oligárquicos
que siempre, por décadas y generaciones, han gobernado
nuestros países y que ahora se empeñan de manera
frenética en las autonomías e independencias
políticas, cuando ellos han sido y son los monopolizadores
permanentes del poder y corresponsables del atraso y tragedia
nacional?
Si
tan extraordinarias y «maravillosas» son las modalidades
administrativas de las autonomías, según tanto
se pondera, cabe preguntar ¿por qué las multinacionales
y el gobierno de los EE. UU. no las propician en Texas, Minnesota,
Arizona, Wyoming, Montana, Nebraska, Kansas, Nuevo México,
California, Colorado o Miami?
Segundo objetivo: el negocio de la guerra
Si
en Asia se ha utilizado la religión como elemento para
propiciar enfrentamientos y guerras; si en África se
recurre al azuzamiento interracial deliberado para enfrentar
de manera brutal a etnias entre sí (caso de hutus contra
tutsis, con millones de muertos); en América Latina,
sin desdeñar los otros motivos, buscan encender las
contiendas con las luchas regionalistas fratricidas, autonomistas
y secesionistas, propiciadas, alentadas y hasta sustentadas
por sus mayores beneficiarios en perspectiva: las multinacionales.
2.
Debemos
recordar que las guerras o simples conatos de enfrentamiento
son indispensables para vender armas. No hace falta declarar
la guerra para fomentar el negocio de las armas; su mera posibilidad
de uso, su solo riesgo, aunque no se concrete, asegura y fortifica
este negocio. Esta industria macabra y colosal no puede existir
sin vender sus productos, del mismo modo que quebraría
la empresa de quien construyera ataúdes en un pueblo
donde nadie se muriese. Todo negocio necesita vender sus productos
de cualquier modo; caso contrario quiebra. ¿Alguien
duda que ese riesgo de conflicto no se aprecia a mediano plazo
en varios países de América Latina? ¡Sólo
un ingenuo no se percata de ello! ¿Por qué,
insistimos, si son tan buenas, extraordinarias y maravillosas
las «autonomías», no propician estas «modalidades
administrativas» en los EEUU?
3.
Para no ir más lejos, hoy mismo existen problemas de
demarcación de linderos entre provincias del Ecuador.
Guayas, cuya área es de 20.270 Kms.2, tiene conflicto
de linderos con las de Azuay, Cañar, Chimborazo y Manabí.
¿Alguien puede suponer que las regiones autonómicas
o provincias vecinas admitirán sin réplica perder
zonas en disputa y no debidamente demarcadas, si se decide
que cada quien baile con su pañuelo? ¿No constituyen
estas áreas de delimitación imprecisa un embrión
de conflicto y de violencia?
4.
En el caso boliviano ¿alguien puede suponer que las
muchedumbres de pobres e irredentos mirará con agrado
que inmensas riquezas patrias -caso del petróleo-,
que debería servir para mejorar las condiciones de
vida de la población entera, vaya sólo a manos
de la aristocracia y burguesía de Santa Cruz de la
Sierra, así como que los inmensos ingresos gasíferos
de propiedad nacional sea usufructuada sólo por la
aristocracia de Tarija?
5.
Es obvio que las familias dominantes de Santa Cruz de la Sierra
alentarán a sus congéneres de Tarija, y viceversa,
y de otros lugares, para repartirse en forma concertada el
país y su riqueza. Cada una empuñe lo que pueda,
parece ser su divisa. ¡Es una estrategia para robarse
el patrimonio social y público de colectividades nacionales
enteras entre las multinacionales y las castas dominantes
de carácter regional de nuestros países! ¡Atrás
de estas políticas secesionistas está el interés
de las multinacionales coordinadas por las «sugerencias»
de los técnicos del Banco Mundial y de alfiles políticos
de partidos pro imperialistas con el refuerzo de cuadros preparados
en determinadas universidades norteamericanas con la de Harvard
a la cabeza!
6.
¿No
existen preparativos para la secesión de nuestras Patrias?
Las autonomías políticas propuestas deben ser
desenmascaradas. Estas autonomías políticas,
o independencias anunciadas, sólo pueden consolidarse
a la fuerza, y existen irresponsables interesados en ello.
¿Será casual el frenesí por multiplicar
a ciertas policías municipales y privadas en el Ecuador,
donde se amenazan con paros si el Estado no financia a las
policías privadas bajo el control de los autonomistas
reaccionarios, sobre todo en provincias y regiones candidatas
a independizarse, según su propia confesión?
¡Abramos los ojos ante las evidencias y no les hagamos
el juego!
7.
No
debemos olvidar que en junio del 2004, desde los mismos EEUU,
Gretchen Small denunció que el grupo neoconservador
American Enterprise Institute, AEI (gestores de la doctrina
imperial de la «guerra preventiva», y que reúne
en su seno a belicistas como Samuel Huntington, Richard Perle,
Michael Ledeen y la esposa de Dick Cheney, Lynne), en el informe
correspondiente a ese mes, «Latin American Outlook»,
a cargo de Mark Falcoff, responsable para asuntos de Iberoamérica,
«pronostica que Bolivia se desintegrará pronto,
y se dividirá a lo largo de sus quizá irreconciliables
diferencias raciales y geográficas, en dos países».
Allí se analiza la calidad de «Estado fallido»
de Bolivia, como se diagnostica y califica también
a otros países de América Latina, calidad que
prevé la desaparición de los mismos.
8.
¿Hemos
olvidado acaso la lección histórica producida
a fines de la década del sesenta del siglo anterior
cuando las multinacionales petroleras alentaron y financiaron
la secesión, autonomía, y luego la guerra abierta
de la región de Biafra, respecto de Nigeria -país
al que pertenecía-, situación que provocó
una guerra espantosa con millones de muertos? Con el paso
de los años se conocieron los detalles de los verdaderos
financistas, interesados y beneficiarios, empeñados
en atizar este monstruoso conflicto, para el cual utilizaron,
como cobertura, membretes y compañías domiciliadas
en terceros países.
Hoy,
Nigeria, uno de los mayores productores de petróleo
del mundo, miembro fundamental de la OPEP, el país
más poblado de África, extrae su hidrocarburo
de la región que pretendió independizarse con
el financiamiento de las multinacionales bajo el inicial argumento
de la «autonomía», germen de una guerra
que estremeció al mundo y sobre la cual se ha pretendido
cubrir con un manto de olvido. Es indispensable rescatar esta
experiencia brutal de la desmemoria interesada en que los
pueblos no nos miremos en otros
aleccionadores espejos.
Tercer objetivo: Consolidar el dominio sobre el pueblo
1.
Esgrimir la tesis de la autonomía es el mejor y quizá
único «argumento» al que apelan las castas
minoritarias más reaccionarias, y que han manejado
nuestros países en forma monopólica, para pretender
conservar cierto apoyo social y seguir mangoneando un tiempo
más el poder político y económico. Estas
castas reaccionarias y segregacionistas, menospreciadoras
de los humildes, que han administrado y manejado a su gusto,
capricho e interés, por siglos y generaciones nuestros
países, jamás han solucionado uno sólo
de los problemas sociales o económicos.
Luego
de sus desastrosas gestiones gubernamentales sigue, en forma
creciente y agravada, la desocupación, desnutrición,
insalubridad, analfabetismo, mortalidad infantil y todos los
males concebibles, propios del sistema capitalista. La migración
masiva y desesperada de millones de compatriotas a los sitios
más recónditos del planeta, a sabiendas de la
segregación y humillaciones que padecerán, es
la mejor demostración de la incapacidad y tragedia
social ocasionada por todos los gobiernos y partidos políticos
oligárquicos y vendepatrias que se han turnado, mediante
un hábil plan de fingidas y concertadas «oposiciones»,
en el ejercicio continuo del poder!
Para
quienes han sido gobierno siempre, y son los auténticos
responsables de nuestra destrucción social y nacional,
ahora resulta que no tienen ninguna responsabilidad! ¡Qué
cínicos! ¡Dicen que la culpa de todos los males
es el «centralismo» que ellos mismo han manejado,
porque todos los gobiernos han sido títeres de sus
intereses al igual que de las transnacionales! ¿De
qué región
del Ecuador han sido la mayoría de los gobiernos de
turno en forma concertada? ¡De costa y sierra pero sólo
de la oligarquía! ¡Hagamos las cuentas y abramos
los ojos!
2.
De
este modo, con una propaganda secesionista y cínica,
de modo calculado y dirigido, se reencaucha una derecha embaucadora
que siempre estuvo en el poder y jamás arregló
un solo problema social, económico y político.
Las minorías dominantes y ensoberbecidas de Guayaquil
ahora dicen amar a sus paisanos y residentes en el puerto
principal; cuando el pueblo sabe y ha padecido sus diarios
desprecios, quienes están excluidos de por vida de
sus clubes y barrios exclusivos, amurallados «por seguridad»,
«por recelo», para no rozarse jamás con
los humildes y desamparados, a quienes incluso, en singular
acto de público desprecio, sus más importantes
políticos los llamaron como masa de delincuentes y
prostitutas en el proceso electoral de 1996!
Pero
este desprecio de las «aristocracias» pudientes
por los empobrecidos no sucede sólo en la provincia
del Guayas y ciudad de Guayaquil; los ricos de Quito discriminan
de idéntica manera y con similar desdén a los
excluidos de la capital, resultando común escuchar
todos los días términos proferidos por elementos
de esta casta, tales como «indios», «cholos»,
«mitayos», «longos», «alzados»,
«pobretes», «atrevidos», «chusma»,
respecto a los demás residentes en la capital! Y esto
también sucede en todo el país.
Pretenden
estos mentirosos autonomistas hacer creer que el país
se divide entre costeños y serranos, cuando la única
división presente es la de la minoría acaparadora
de la riqueza y el poder, saqueadora desalmada de la república,
ubicada en todas las regiones, por una parte; y, por otra,
una inmensa muchedumbre irredenta, saqueada y empobrecida
al máximo, empujada masivamente por los tristes caminos
de la migración forzada para no perecer, pero que ama
con hondura infinita a este país crucificado por los
malandrines antes referidos que infamarían hasta las
cárceles, sólo de visitarlas, y hasta el merecido
patíbulo!
¡Lo que pretenden repartirse de manera concertada los
pelucones de todos los rincones de la Patria, de idéntica
manera a como los homicidas se repartieron la túnica
de Cristo, son áreas de absoluto poder para enseñorearse
más todavía sobre sus propios conciudadanos
y comprovincianos, así como disponer políticamente
de las riquezas «autonomizadas» o «independizadas»!
¡Reparemos que no hablan de autonomía administrativa
solamente, sino que persiguen una supuesta «independencia
política», para consolidar más todavía
su dominio, aunque para ello alienten la desintegración
nacional sin ningún ocultamiento, pudor ni remordimiento!
¡Para
la oligarquía y trinca opresora y despreciativa de
los humildes de todos los confines, la Patria no es otra cosa
que un becerro de oro y la capacidad de pisotear y saquear
a sus propios conciudadanos desguarnecidos! ¡Siempre
ha sido así! Igual sucede en Bolivia y en los demás
países donde impera el capitalismo. ¡Oligarquía
que no oprime y no roba, peca!
3.
¿No garantizan las autonomías una mayor liberalidad
y ausencia de debido control a nivel de dicha región,
departamento o provincia para quienes han sido y son en los
hechos los ancestrales dueños y permanentes señores
de la misma? ¿No se está garantizando la falta
absoluta de control a nivel de ciertos feudos regionales?
¿De qué manera el pueblo guayasense se liberará
de esta nueva coyunda en la que se refuerza el poder político
de los dueños de los clubes exclusivos y ciudadelas
amuralladas, así como de sus descendientes que siempre
han heredado no solo el patrimonio económico sino el
poder político y la impunidad para todos sus actos?
¡Despertad compatriotas! ¡El emparedado que os
invitan a comer tiene gotas de cianuro! ¡Preveníos!
4.
¿Quiénes y de qué posiciones políticas
encabezan las autonomías separatistas? En Bolivia al
igual que en el Ecuador están dirigiendo la lucha separatista
o autonomista, según lo evidencia la propia prensa,
los sectores políticos y dirigentes más reaccionarios,
sobre todo de los departamentos secesionistas, y que siempre
cogobernaron con la derecha y al servicio de las multinacionales.
En el país del altiplano se aprecia a militantes de
Alianza Democrática Nacional, ADN, del general fascista
Banzer; del Movimiento Nacionalista Revolucionario, MNR, del
gringo privatizador Gonzalo Sánchez de Lozada; y a
empresarios cruceños afines, todos de derecha, como
Germán Antelo, del Comité Cívico Pro
Santa Cruz, Gabriel Dabdoud, de la CAINCO, los dirigentes
de la CAO (Cámara Agropecuaria del Oriente), y miembros
de la logia «Nación Camba», con fuertes
vínculos con empresarios chilenos inversionistas en
este departamento y que trabajarían como pantalla convenida
de ciertas transnacionales allegadas a los más poderosos
círculos financieros del planeta, todo ello para encubrir
las verdaderas raíces de esta codicia frenética.
¿Hemos
olvidado el entusiasta apoyo de la burguesía cruceña
a las dictaduras fascistas y a todos los regímenes
sometidos al FMI y al Banco Mundial? ¿Han acelerado
sus exigencias mezquinas y antinacionales la certera posibilidad
que accedan al poder fuerzas políticas y sociales que
han proclamado la nacionalización del petróleo,
del gas, de la minería, empezando por el rico complejo
ferroso de Mutún, y que derrotarían a los partidarios
de entregar las mayores riquezas del país a las multinacionales?
En
el Ecuador, cabe destacar, los mayores propiciadores de las
autonomías han sido miembros del Partido Social Cristiano,
entidad que ha cogobernado y destruido el país en más
de medio siglo de control determinante, con el abogado Jaime
Nebot Saadi, alcalde de Guayaquil, a la cabeza de este proceso;
y junto a él han estado en esta cruzada autonomista
elementos egresados de Harvard como Humberto Mata Espinel,
dirigente máximo de Fuerza Ecuador (en alegoría
a Forza Italia del neofascista Silvio Berlusconi) y Jorge
Gallardo Zavala, ex ministro de Economía y Finanzas
de los gobiernos de Rodrigo Borja Cevallos (1988-1992) y de
Gustavo Noboa Bejarano (2000-2003).
¿Puede
creerse que es una nueva casualidad que en Bolivia hubiese
quedado de presidente otro egresado de Harvard (en 1988) como
es Eduardo Rodríguez, al igual que lo son Alvaro Uribe,
Alejandro Toledo, Jamil Mahauad, Carlos Salinas de Gortari,
Domingo Cavallo, entre tantos otros productos de este nido
de víboras especializado en desnacionalizar y deslatinoamericanizar
los cerebros de aspirantes autorizados para ejercer el poder
político en nuestros países al servicio de la
metrópoli? ¡Abundan los naipes tapados, y se
apoderan con antelación de todas las puertas de salida!
5.
No puede dejar de observarse que los argumentos utilizados
para impulsar y justificar ante los ciudadanos las «autonomías»
son falaces. Pretenden convencer a la gente usando las afirmaciones
más inconsistentes y discutibles. Por ejemplo, una
de las más usadas por los «autonomistas»,
en el Ecuador, es afirmar que España ha desarrollado
sólo porque adoptó la modalidad de las «autonomías»,
ocultando otros motivos, y que en ese país habían
elementos diferenciadores milenarios, culturales y étnico-sociales
específicos, y donde no se destruyó el poder
político nacional. Para empezar, en España existen
grupos humanos no homogéneos, de diversas raíces
culturales e idiomáticas, como Cataluña o Catalunya,
donde hablan el catalán, uno de cuyos centros es la
ciudad de Barcelona; o como el llamado país vasco o
Euskadi (zona vascongada), donde hablan el euskera o vasco.
Es decir que ni siquiera se habla un sólo idioma como
muchos suponen. Este no es el caso del Ecuador. Y si esta
lógica pretendiésemos emplear, mucho más
derecho tendrían entonces las zonas donde la lengua
vernácula es el quichua y donde sus habitantes son
predominantemente indígenas. Si sinónimo de
desarrollo garantizado sería establecer autonomías,
por lógica esta modalidad la adoptarían todos
los países, sin excepción; situación
que no es cierta.
6.
Cabe destacar que cuando nadie los enfrenta los «autonomistas»
se vuelven agresivos en sus propuestas, pero cuando se les
devela el juego de los verdaderos intereses que esconden y
encarnan, recurren a frases «amortiguadoras» que
«flexibilizan» sus posiciones secesionistas, por
ello tanto en Ecuador como en Bolivia, como si se hubiesen
conversado, alegan, a veces, sólo a veces, que las
autonomías no rompen la ecuatorianidad ni la bolivianidad,
incluso, como frases calcadas, alegan que hasta «aceptan
un estado asociado, libre, pacífico y políticamente
pactado, para vivir juntos pero separados»! (El Universo,
sábado 11 de junio del 2005, pág. 11A).
No
obstante, en la marcha a favor de la autonomía de Guayaquil
y el Guayas, del miércoles 26 de enero del 2005, los
medios de comunicación daban cuenta de la propuesta
del alcalde profascista del Partido Social Cristiano, Jaime
Nebot, quien anunciaba «Autonomía sin esperar
reformas» (Primera página de El Universo, de
Guayaquil, del viernes 28 de enero del 2003); el día
previo en la misma primera página, del mismo rotativo,
se titula otra frase del mismo personaje: «Nadie se
burla de Guayaquil ¡Basta ya!» ¡Los mandamases
del país en todos los gobiernos quejándose de
desatención y de burla! ¡Qué chacota y
qué cachaza! ¡Por eso no existe campeonato mundial
de cinismo! ¡Nadie podría con los oligarcas del
Ecuador, que se llevarían oro, plata y bronce en todos
los eventos de éste y los subsiguientes siglos!
El
jueves 27 de enero del 2005, diario Expreso de la misma ciudad,
en su pág. 2, daba cuenta que: «Los gritos de
ŒGuayaquil, Guayaquil¹ y ŒAutonomía,
Autonomía¹, fueron los más coreados por
los manifestantes». Diario El Universo, del mismo jueves
27 de enero del 2005, pág. 3A, testimoniaba que «Una
bandera grande, celeste, que decía ŒGuayaquil
República Independiente¹ se flameó durante
la Marcha Blanca». Todo ello bajo la dirección
de Nebot, y donde su abusiva policía metropolitana
no deja que nada suceda sin su personalísima decisión
o consentimiento.
7.
¡Dicen
que no existe dinero para las provincias por obra del «centralismo»,
que ha sido y es controlado por los mismos secesionistas!
¡Los dueños del poder total, que ahora se quejan
para subordinar a los incautos de su región, es la
misma casta apátrida que ha manejado y controla las
tres funciones del Estado y que destina cada año cerca
de la mitad del total del presupuesto fiscal al pago de una
deuda externa que jamás favoreció ni utilizó
el pueblo, sino que fue manejada por esos mismos partidos
de la oligarquía. ¿Quiénes son tenedores
de una parte de los papeles de la deuda externa, favorecedores
y favorecidos de esta política? ¡Esa misma casta
asociada a los círculos financieros internacionales!
¿Por
qué ocultan estos dirigentes que han cogobernado el
país por siempre que en los informes de todos los últimos
años la Comisión de Control Cívico de
la Corrupción, entidad existente en la Constitución
del Ecuador, se calcula que no menos de dos mil millones de
dólares fiscales se roban por año en las más
altas esferas del poder? ¿Y quien los juzga si ellos
mismo son los dueños de las Cortes, Congreso, Fiscalía
General, Contraloría, Superintendencias y demás
entes de control y fiscalización, así como de
los más poderosos medios de comunicación? ¿Y
no han sido feudos de los partidos políticos dirigidos
por estas mismas castas los municipios, consejos provinciales
y gobernaciones de las jurisdicciones que hoy pretenden emprender
la aventura de las «autonomías»?
A
los que farisaicamente dicen no tener rentas, habiendo manejado
el país y sus inmensos recursos a su antojo, no sólo
hay que recordarles que el grueso del dinero se va en pago
de una deuda externa que sólo a ellos y a los propios
acreedores ha beneficiado, sino que ésta se incrementa
con nuevos préstamos, garantizados por los gobiernos
títeres de turno, para lucimiento de sus alcaldías
y prefecturas. Pero eso tampoco es todo; ellos, que han cogobernado
siempre, deberían responder del manejo de más
de tres décadas de jugosa explotación petrolera,
que ha llevado a la extraña paradoja de que mientras
más petróleo se ha explotado nos hemos vuelto
más pobres. Cuando no había petróleo
la salud y la educación eran gratuitas; ahora todo
cuesta; en la actualidad el que no dispone de recursos se
queda en la ignorancia y muere pronto. ¡Y tienen la
osadía de advertir que la solución de los problemas,
fomentados por ellos mismo, está en las «autonomías»
que ellos mismo esperan dirigir!
8.
Por ello, porque no tienen ya nada nuevo que argumentar, porque
siempre han engañado para recibir apoyo social, esta
casta vendepatria y atrasapueblos, responsable directa de
la migración angustiosa de millones de compatriotas
empobrecidos, se inventa que ellos son los defensores de las
regiones atrasadas y abandonadas (¡por su entera culpa!),
y, remedando la historia del ladrón que corre gritando
«¡cojan al ladrón!»... «¡cojan
al ladrón!», para protegerse, ahora levantan
las banderas de las «autonomías», para
«defender nuestra tierra del abandono», que no
son sino un pretexto adicional para asolar y debilitar al
país para favorecer a sus socios permanentes, las multinacionales
y círculos financieros internacionales que siempre
han saqueado todos los recursos naturales de América
Latina y el Tercer Mundo.
Diego Delgado Jara
es Ecuatoriano, doctor en jurisprudencia y Profesor de Derecho
Económico de la Universidad de Cuenca. Ex legislador,
autor de varios libros sobre deuda externa, Plan Colombia
y el asalto bancario en Ecuador. Los
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Nota
del Editor::El presente comentario fue originalmente publicado
por Altercom, el 19 de Julio del 2005. Lo reproducimos en
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