“La
venas abiertas de un petroestado”

Por
Marcelo Ostria Trigo
El 14 de febrero último, en…, una airada multitud
irrumpió en un mercado y lo saqueó.
"¿
Qué rayos tiene el petróleo, que envenena?",
es la pregunta que muchos indonesios, nigerianos, argelinos,
mexicanos, ecuatorianos, iraníes y venezolanos (ahora
también bolivianos) nacidos en el siglo XX se han hecho
alguna vez, sin encontrar respuesta.
La
más feroz paradoja del petroestado, ese arquetipo
de país rico, está en su total incapacidad para
capear las turbulencias que traen consigo las bonanzas, y en
su propensión a azotar a sus ciudadanos con una alucinante
e irónica calamidad: la pobreza extrema.
El desabastecimiento de alimentos como la leche, el pollo, el
azúcar, los huevos o la harina de maíz precocida
ocurre al tiempo que... atraviesa el boom global de precios del
crudo más prolongado en toda la historia de la civilización
petrolera.
No, lo anterior no se refiere a Potosí, donde hubo saqueos
por el mismo motivo; tampoco a lo que sucede específicamente
en Bolivia. Se trata de Venezuela. La trascripción recoge
partes del artículo “Las venas abiertas de un petroestado”[i].
Su autor: Ibsen Martínez, un conocido escritor y periodista
de ese país. Las agudas observaciones de Martínez
nos estremecen, porque parece que nos estuviera advirtiendo que
ese es también el destino al que nos quiere llevar el
populismo boliviano. Es que el gobierno del Movimiento al Socialismo
de Bolivia sigue fielmente los mismos pasos del régimen “bolivariano” de
Hugo Chávez.
El gobierno venezolano, dice Ibsen Martínez, “se
ha convertido en una prodigiosa máquina de fabricar inflación –25%,
(en Bolivia a fin de año se llegará a más
del 20%) la más elevada del continente– al haber
estimulado la demanda con su desaforado gasto público
(en Bolivia el prebendalismo desenfrenado con absurdos bonos
y regalos tiene el mismo efecto) al restringir la oferta y perseguir
al sector productivo privado.”
|
Y siguen los parecidos: “
Sus gobernantes –los populistas, por cierto– caen
con frecuencia en una fase maníaca y dan en exigir poderes
especiales para "afrontar mejor", según dicen,
la contingencia feliz de un boom…”. “Surgen
así, sin orden ni concierto, nuevas tareas, nuevas metas,
nuevas competencias, nuevas jurisdicciones y ministerios que
libran entre sí sangrientas batallas por el control de
los recursos extraordinarios. Se trata de batallas que debilitan
aún más el ya débil tejido institucional,
favorecen la concentración de poderes, el vacío
legal, la discrecionalidad y la corrupción.”
Nadie podría haber caracterizado mejor, sin proponérselo,
al gobierno populista del MAS que preside Evo Morales.
Pero no se han mencionado todos los parecidos. Por ejemplo
no se habla de la violencia como método político ni
las provocaciones a los medios de difusión. En Venezuela,
los chavistas “combaten” en las calles de Caracas
a quienes se oponen al despotismo encarnado en Chávez.
En Bolivia, parecidas hordas fanatizadas –no pocas veces
alcoholizadas– “defienden” a su presidente
de la “afrenta” de que alguien piense diferente.
Y los palos y los chicotes son sus armas. Ayer nomás (jueves
6 de marzo de 2008), un grupo de manifestantes en La Paz –como
también ocurrió en otros lugares de la República– fue
atacado por turbas aleccionadas del oficialismo, las mismas
que hace poco cercaron el Parlamento.
Así las cosas, crece la desobediencia civil; la actitud
que más hiere, o sea el desprecio a los autócratas
que se empeñan en someter a los libres.
[i] “La Nación de Buenos Aires, edición
impresa, viernes 7 de marzo de 2008
Marcelo
Ostria Trigo es abogado y diplomático, ex representante
de Bolivia en la Organizacion de los Estados Americanos. Sus
puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Petroleumworld no se hace responsable
por los juicios de valor emitidos por esta publicacion,
por sus colaboradores y columnistas de opinión
y análisis.
Petroleumworld alienta a las personas
a reproducir, reimprimir,
y divulgar a través
de los medios audiovisuales e Internet,
los comentarios editoriales y de opinión
de Petroleumworld, siempre y cuando esa
reproducción identifique
a la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga dentro de el uso normal (fairuse)
de la doctrina de la sección 107
de la Ley de derechos de autor de los
Estados Unidos de
Norteamérica (US
Copyright)Internet Web
links hacia http://www.petroleumworld.com.ve
son apreciadas.
Petroleumworld
Bolivia 09 03 08