Bolivia



México

World

Peru

Venezuela

Trinidad
&
Caribbean




links
Institucionales

 


Mninisterio
de Hidrocarburos

 


Superintendencia
de Hidrocarburos

 


Yacimientos Petroliferos
Fiscales Bolivianos

 

 

 

 


OPEC



Petroleumworld

Socios
de negocios
:




 
 

Puntos de Vista
Análisis y opinión sobre energía, geopolítica y civilización


Las dos caras de Brasil

Por Andrés Oppenheimer

Brasil, el país más grande de Latinoamérica, ha recibido bien merecidas alabanzas en los últimos años por sus buenas políticas económicas, que atraen inversiones y reducen la pobreza. Pero ahora está siendo cada vez más criticado por su desvergonzado apoyo a las dictaduras de todo el mundo.
Según las organizaciones de derechos humanos, prácticamente no hay dictador -o gobierno represivo- que a Brasil no le guste.

La semana pasada, cuando el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, habló ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, fue recibido con un coro de críticas de Amnistía Internacional, Human Rights Watch y varios otros importantes grupos de defensa de los derechos humanos.

"El apoyo de Brasil a los gobiernos abusivos está debilitando el desempeño del Consejo de Derechos Humanos", dijo una declaración del 15 de junio de Julie de Rivero, la directora de Human Rights Watch en Ginebra.

El presidente Lula está llevando a un extremo absurdo su política de no pelearse con otros países, dicen sus críticos.

El año pasado, después de que el presidente venezolano, Hugo Chávez, cerró la emisora independiente de televisión más grande de su país, RCTV, Lula le dijo a la revista alemana Spiegel que "Chávez es sin duda el mejor presidente venezolano de los últimos 100 años".

De manera semejante, tras reunirse con el semi retirado dictador cubano Fidel Castro durante una visita a Cuba en enero del 2008, Lula dijo que esperaba que Castro regresara al poder pronto para asumir su "rol histórico".

Recientemente, los votos de Brasil en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se han alineado más a menudo con países totalitarios, que con otras democracias latinoamericanas de centroizquierda como Argentina, Uruguay y Chile. Entre los ejemplos recientes se cuentan: - En mayo, Brasil se abstuvo en el voto de una resolución cubana para frenar el monitoreo de violaciones a los derechos humanos en Sri Lanka, donde organismos de la ONU habían denunciado crímenes de guerra. En comparación, Argentina, Chile, México y la Comunidad Europea votaron por la continuación de la investigación de la ONU.

- En marzo, Brasil se abstuvo en una votación similar sobre si continuar el monitoreo de derechos humanos en Corea del Norte, donde los monitores de la ONU investigaban informes de ejecuciones y campos de trabajo forzado. Argentina, Chile, Uruguay y los países europeos votaron a favor de continuar con el monitoreo.

- También en marzo, Brasil se abstuvo en una votación para detener una propuesta africana que buscaba frenar las investigaciones de la ONU sobre abusos en la República del Congo. Argentina, Chile, Uruguay e incluso Nicaragua votaron a favor de continuar con las investigaciones.

- En febrero, durante la revisión de la situación de derechos humanos en Cuba, Brasil dijo que "celebraba" la "postura constructiva" de Cuba en el sistema de derechos humanos de la ONU.

"Brasil considera los derechos humanos como un obstáculo para el logro de sus objetivos estratégicos", me dijo el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco. "Considera que su apoyo a políticas solidarias con el Tercer Mundo y anticolonialistas debe prevalecer sobre consideraciones de derechos humanos".

Vivanco agregó que "en Latinoamérica, México es un país modelo en lo referido a su política exterior sobre derechos humanos, seguido por Chile, Argentina y Uruguay. Brasil ocupa el otro extremo del espectro".

Marco Aurelio García, el asesor especial del presidente brasileño, fue citado por el diario O Estado de Sao Paulo el 14 de junio diciendo que "Brasil no tiene por qué estar dando certificados de buena conducta o de mala conducta alrededor del mundo". Y agregó: "Creemos que es mucho más importante una acción de carácter positivo, que conduzca a un país a una mejoría en su situación interna, que una acción de carácter restrictivo".

Mi opinión: Brasil -y su presidente- merecen mucho crédito por haberse convertido en un modelo de estabilidad económica, reducción de la pobreza y libertad política en una región en la que varios países están marchando hacia atrás en los tres frentes.

Pero su política exterior es lamentable. Brasil debería cumplir con los compromisos establecidos por los tratados internacionales y defender los derechos universales, y dejar de elogiar a los dictadores. Si Lula sigue haciendo la vista gorda a las violaciones de derechos humanos en el mundo, estará sentando un peligroso precedente que permitirá a futuros gobiernos regresar a los tiempos de graves violaciones a los derechos humanos en su país, y en los países vecinos.

PD: A fines de la semana pasada, tal vez a consecuencia de las críticas de los grupos de derechos humanos, Brasil votó junto a los países proderechos humanos sobre Sudán en el Consejo de la ONU. Esperemos que ese voto marque el principio de un cambio en la política exterior de Brasil.

 

 

Andrés Oppenheimer es corresponsal extranjero y columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald Sus puntos de vista no son necesariamente las de Petroleumworld en Español.

Nota del Editor: Este comentario fue originalmente publicado porEl Nuevo Herald, el 26 de junio 2009. Reproducimos el mismo en beneficio de los lectores.

Petroleumworld no se hace responsable por los juicios de valor emitidos por esta publicacion, por sus colaboradores y columnistas de opinión y análisis.

Petroleumworld no se hace responsable por los juicios de valor emitidos por esta publicacion, por sus colaboradores y columnistas de opinión y análisis. Aceptamos colaboraciones previa evaluación por nuestro equipo editorial, estamos abiertos a todo tipo o corriente de opiniones, siempre y cuando a nuestro juicio esten dentro de valores éticos y morales razonables.

Aceptamos colaboraciones previa evaluación por nuestro equipo editorial, estamos abiertos a todo tipo o corriente de opiniones, siempre y cuando a nuestro juicio esten dentro de valores éticos y morales razonables.

Petroleumworld alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y divulgar a través de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios editoriales y de opinión de Petroleumworld, siempre y cuando esa reproducción identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la doctrina de la sección 107 de la Ley de derechos de autor de los Estados Unidos de Norteamérica (US Copyright)Internet Web links hacia http://www.petroleumworld.com.ve son apreciadas.

Petroleumworld Bolivia 26 06 09

Copyright ©2008 para el autor o agencia de noticias respectiva.Todos los Derechos Reservados. Invitamos el uso de los contenidos de Petroleumworld pudiendo ser utilizados por cualquier medio, para su reproducción, sea esta total o parcial, pero debe ser necesariamente atribuida a Petroleumworld. Los contenidos de otras fuentes y los agencias deben tener la autorizacion respectiva de sus autores.

¡Su opinión es importante para nosotros!

Invitamos a todos los lectores a espresar
sus puntos de vista sobre esta noticia o artículo.
Escriba a editor@petroleumworld.com


Para preguntas y sugerencias, escriba a :
editor@petroleumworld.com




Para verlo mejor use IE 5.01+
Windows NT 4.0, '95, '98 y ME +/ 800x600 pixels

 

Contacto: webmaster@petroleumworld.com / Teléfonos:(58 212) 635 7252
Celular: (58 412) 996 3730 / 58 412 952 5301
www.petroleumworld.com/:Editor : Elio Ohep

Director y Productor: Elio Ohep
Contacto: editor@petroleumworld.com
Ventas publicitarias:Malena Vasquez: (58 412) 952 5301
Information legal.

Copyrigth© Petroleumworld ™ , Elio Ohep, 1999-2006
Todos los derechos de autor reservados