El espacio de la política peruana,
tiene que ser para la ética, la moral, la dignidad
e identidad nacional, y con ello queremos precisar que los
políticos de hoy, quienes pretende llegar a un escaño
del parlamento y otros al primer poder de la patria, deben
estar comprendidos en estos términos de la filosofía
política humana, porque de lo contrario sobran en el
presente acto electoral de este siglo.
En estos días vemos en el Perú
que no es así. Y tenemos a unos políticos salidos
de las cloacas y otros que están percudidos con la
corrupción quienes convivieron por años con
los imperios económicos del fujimorato. Estos personajes
nada decentes hoy pretenden reelegirse, y otros adelantan
su renuncia a la no re-relección vociferando “que
la voz del pueblo es la voz de Dios”; con esto pretenden
traficar con la conciencia de nuestra gente. Acaso no es cierto
que dicha renuncia viene acompañado de una cartera
ministerial en un eventual gobierno que gane su partido. Señores
“políticos del presente” no engañen
al pueblo!.
En estos días se publicaran las listas
congresales de todo el Perú, y veremos a todos aquellos
varones y mujeres timoratos y tuertos, que se angustiaban
por la suerte del pasado y que atacaron desde un inicio al
presente régimen del Presidente Toledo. De esta responsabilidad
somos parte y culpables por haber elegido y tolerado a estos
gobernantes, y esto es porque en nuestro país mas allá
de la ignorancia política, tenemos un creciente analfabetismo
político, producto de la falta de dignidad e identidad
nacional política que claudica ante el poder económico.
El gran dramaturgo alemán Bertolt Brecht, decía:
“El peor analfabeto es el analfabeto político,
el que no oye, no habla, no participa en los acontecimientos
políticos, no sabe que el costo de la vida depende
de las decisiones políticas. El analfabeto político
es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir
que odia la política; no sabe el imbécil que
de su ignorancia política proviene la prostituta, el
menor abandonado, el asaltador y el peor de los bandidos:
el politiquero aprovechador, embaucador y corrompido, lacayo
de las grandes empresas nacionales y extranjeras”. Y
esto es, lo que abunda hoy en el Perú.
Estos son vicios contra la democracia que
debemos desterrar y condenar a los posibles candidatos buscadores
de fortuna fácil, aquellos hombres que no reúnen
las condiciones de lideres probos e idóneos de nuestro
país y región. Los pueblos de hoy no deben de
confundir las ideas, aquellas que nuestros fundadores de la
republica reclamaron el de nacer libres y de ser iguales ante
la ley, mucho antes de la mayoría de los países
del mundo. Y que en nombre de ella los aventureros de la política
conspiran a su favor las riquezas naturales y materiales de
nuestro País, dejando a la gran mayoría peruana
en el calvario de la pobreza.
La marginación y la pobreza de nuestros
pueblos continuara, si elegimos a personas corruptas, sin
ética, sin moral, sin dignidad e identidad nacional
de ser peruano. Porque el problema del Perú y por qué
no del mundo, es: corrupción y pobreza, el mal esta
identificado, por tanto debemos pasar de los ensayos y las
palabras a la practica para luchar por su extinción.
Nosotros todo el tiempo desde nuestros mayores paternos, hemos
convivido con estos males que es un verdadero cáncer,
y que debemos extirparlos por encima de la dadiva y los regalos
que se ofrece a nuestras gentes. Y hacer esto implica, unirnos
para luchar frontalmente contra la corrupción y la
pobreza, y de esta manera defender el pan, la justicia, la
paz, el desarrollo social y la transición democrática.
Amigo lector, esta en nuestras manos saber elegir!.
Pascual E. Alejo Rettiz
es
miembro del Centro de Estudios Histórico Militares del
Perú.. Sus puntos de vista no necesariamente son los
de Petroleumworld.