Editorial
No se tenía memoria —por lo menos en las últimas
décadas— que las relaciones diplomáticas con
Perú hubieran llegado a niveles tan bajos. Lo que sucede
hoy es algo francamente inaudito y que debe resolverse amistosamente
y no en el plano de hostilidad que data de las últimas
semanas.
El problema se inició con una opinión que nació
de parte del presidente Evo Morales hacia su colega peruano, cuando
lo calificó de haber "traicionado" el proceso
de integración andina, al firmar Perú el Tratado
de Libre Comercio (TLC) con EEUU. Sea como fuere, y así
disgustara esa actitud al Mandatario boliviano, cada nación
tiene la libertad de asumir determinaciones sobre sus políticas
y es una norma universalmente aceptada la no intromisión
de un país en los asuntos internos de otro.
Hay que agregar a lo anterior que el gobernante
venezolano Hugo Chávez ya estaba en conflicto con Alejandro
Toledo, al aludirlo también por el TLC, pero, además,
por alentar presuntamente la candidatura presidencial de Ollanta
Humala. Chávez llegó a decir que en caso de que
Alan García —el adversario de Humala— ganara
las próximas elecciones en la segunda vuelta, podría
hasta suspender sus relaciones diplomáticas con Perú.
Lamentablemente, el presidente Morales siguió los pasos
de Chávez, sin observar la significativa amistad que Bolivia
guarda por el pueblo peruano a lo largo de toda su historia.
Lo malo es que la situación no se detuvo,
sino que, además, la Cancillería peruana hizo llegar
una nota de protesta al Gobierno boliviano, que quedó sin
respuesta. Y a lo anterior se agregaron otros términos
poco amistosos contra el Jefe de Estado peruano que obligaron
a esa nación a llamar a consultas a Lima a su recién
posesionado embajador en La Paz. Todo el mundo sabe que llamar
a consultas a un embajador es una señal de malestar extremo.
El presidente Toledo ha afirmado que no responderá a los
"calificativos" contra él y que sólo va
a defender los intereses peruanos en Bolivia.
Esto
no puede quedar así, de ningún modo. Es necesario
componer esta situación incómoda con el Perú,
más allá de las determinaciones internas que haya
asumido ese país. Bolivia debe superar el impasse.
La
Razón es
un diario de La Paz en varios mediso Bolivianos.
Sus puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por La
Razón, el 26 de Mayo del 2006. Petroleumworld Bolivia no
se hace responsable por los juicios de valor emitidos por sus
colaboradores y columnistas de opinión y análisis.
Aceptamos
colaboraciones previa evaluación por nuestro equipo editorial,
estamos abiertos a todo tipo o corriente de opiniones, siempre
y cuando a nuestro juicio esten dentro de valores éticos
y morales razonables.
Petroleumworld
alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y divulgar a
través de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios
editoriales y de opinión de Petroleumworld, siempre y cuando
esa reproducción identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la doctrina de
la sección 107 de la Ley de derechos de autor de los Estados
Unidos de Norteamérica (US Copyright)Internet Web links
hacia
http://www.petroleumworld.com.ve/defaultbolivia.asp
son apreciadas.
Petroleumworld Bolivia 26 05 06
Copyright
© 2006 La Razón. Todos los Derechos Reservados.