Editorial
La empresa
Transredes informó que está ya en construcción
un nuevo gasoducto de Santa Cruz a La Paz, paralelo al que actualmente
se halla en funcionamiento. La primera fase ha sido concluida,
que consistió en la instalación de dos estaciones
compresoras, una en Oconi y la otra en Sica Sica, con una inversión
de 7,6 millones de dólares.
La estación
de Oconi, que está en el departamento de Cochabamba,
fue concluida en junio, y la de Sica Sica, que se halla en La
Paz, será entregada en estos días.
De esta
manera, Transredes se anticipó en tomar previsiones para
evitar el desabastecimiento parcial que actualmente están
confrontando las ciudades de El Alto y La Paz. Sin embargo,
el problema se presentó antes de lo previsto y ahora
lo que queda es esperar que se cumpla la segunda fase del proyecto,
que consistirá en la instalación de los ductos.
Transredes,
empresa responsable de los oleoductos y gasoductos del país,
recibió el 26 de agosto, o sea la semana pasada, la resolución
de la Superintendencia de Electricidad por la que se le pide
que presente, hasta el 5 de septiembre, un cronograma para la
ampliación del Gasoducto al Altiplano (GAA).
La sorpresa
de Transredes es grande, pues alega que "somos parte de
la solución, no el problema". Con ello quiere dar
a entender que no es la responsable de lo que está ocurriendo,
pero que sí estaría en sus manos aportar la solución.
Esto quiere decir que hay que elaborar el proyecto de la segunda
fase del gasoducto y con ello captar el financiamiento necesario.
Adicionalmente, tiene que firmar acuerdos con las empresas productoras
para la provisión del gas requerido.
El caso
es que las productoras virtualmente han paralizado sus operaciones,
por los efectos de la Ley de Hidrocarburos. Ante esta situación,
Transredes no estaría en condiciones de lograr el financiamiento
para la segunda fase. Aparte de ello, el tendido del ducto tomará
su tiempo, por lo que el desabastecimiento de gas no podrá
ser resuelto a corto plazo.
Entre tanto,
la demanda es creciente debido al cambio de matriz energética
que asumieron varias industrias, domicilios y vehículos.
En consecuencia,
La Paz y El Alto, y eventualmente Cochabamba y Oruro, tendrán
que sufrir falencias en el suministro.