La decisión de Repsol-YPF puede ser el inicio de una nueva etapa de trabajo de las empresas petroleras que operan en el país. Según las empresas afiliadas a la Cámara Boliviana de Hidrocarburos, el Foro Internacional del Gas, en Tarija, fue “altamente positivo y alentador”.
Tendría que considerarse como muy promisoria la inversión que realizará el grupo petrolero encabezado por Repsol-YPF, de origen hispano-argentino, en el mayor desarrollo de los campos Margarita y Huacaya, del bloque Caipipendi. Esto está previsto para los próximos cinco a seis años, según anunció su presidente, Antonio Brufau, después de una reunión con el presidente Evo Morales, el jueves pasado.
La inversión ascendería a $us 1.507 millones y estaría destinada a Caipipendi, del cual se comenta que es el mayor reservorio gasífero que tendría el país, lo que supondría que su producción sería incluso mayor a la de los megacampos Margarita y San Alberto. Según los planes que al respecto se tienen en YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos), la producción inicial de Caipipendi (situado en la región del Chaco) alcanzaría de 10 a 12 trillones de pies cúbicos diarios (TCF), en el próximo quinquenio. Se estima que su riqueza gasífera asciende a unos 3,7 trillones de TCF.
Brufau, en declaraciones a la prensa, luego de su entrevista con Morales, explicó que este gas tiene dos destinos: el interior, “que es un derecho de todos los ciudadanos de Bolivia (…), pero al mismo tiempo es un gas que va a otro país muy querido que es Argentina, en donde realmente necesitan este gas para su balance energético”.
Aquella producción, empero, estaría básicamente dirigida a cumplir compromisos contraídos con Argentina. En junio del 2006, Bolivia y Argentina firmaron el “convenio marco”, según el cual el país vecino adquiriría en un principio siete millones de metros cúbicos diarios (Mmcd), a partir de 1997. Luego se previó ampliar los volúmenes de exportación a 16 Mmcd, desde el tercer año (2009) Y, por último, incrementarlos hasta 27,7 millones, en el entendido que estaría ya disponible el gasoducto del noreste argentino, en el 2010.
Nada de esto se cumplió por las dos partes, de modo que en estos días se está negociando un nuevo calendario, entre YPFB y Enarsa, que representa a la parte de Argentina, según un informe del presidente de la entidad nacional, Carlos Villegas.
Por otra parte, Repsol-YPF entregó a YPFB el documento denominado “Programa de trabajo y presupuesto 2010”, en el que se prevé la licitación para adquirir e instalar una planta de procesamiento y la perforación del pozo Margarita V.
Los recursos financieros a invertirse en Bolivia serán aportados por los socios del Contrato de Operaciones con YPFB y no únicamente por la empresa hispano-argentina, según la agencia ANF. Repsol-YPF contribuirá con $us 565,12 millones, equivalente al 37,5% de participación; igual monto aportará la británica BG, y la Pan American Energy (PAE), de Argentina, colocará $us 376,75 millones equivalentes al 25% del total de $us 1.507 millones.
El otro significado que tiene la decisión del grupo Repsol-YPF es que puede ser el inicio de una nueva etapa de trabajo de las empresas petroleras que operan en el país. Recientemente, se realizó en Tarija el Primer Foro Internacional del Gas (Figas), al que concurrieron las autoridades bolivianas del sector y las empresas afiliadas a la Cámara Boliviana de Hidrocarburos. De acuerdo con versiones difundidas por voceros de esta última, el resultado del encuentro fue “altamente positivo y alentador”.