Extra
Harold
Olmos :Campo
minado
En
solo pocos días, la vida política y económica del país
se ha convulsionado hasta límites fuera de casi todo control. Tras recibir
dos portazos seguidos a su propuesta de retacear el gas para la exportación
a Brasil y Argentina, el gobierno ha convocado a dos referendos simultáneos
bajo la presión de milicias cocalero-campesinas… azuzadas por
agentes afines al propio gobierno.
He
tratado de encontrar elementos positivos en los actos del gobierno
para equilibrar sus golpes erráticos de los últimos días.
Misión infructífera. Las torpezas e ilegalidades en serie
son tan flagrantes que es imposible omitirlas.
Cuando
se habla livianamente de Kosovo recuerdo un pasaje de un personaje
en "Kaputt" de Curzio Malaparte, referido en una obra del
periodista brasileño Leao Serva: "Periodismo y Desinformación" (Editora
Senac, Pág. 27)
"El pueblo croata -decía Ante Pavelich (líder ultraderechista
Croata)- quiere ser gobernado con bondad y justicia. Yo estoy aquí para
asegurarle la bondad y justicia. Mientras hablaba yo observaba una
cesta colocada sobre el escritorio a la izquierda del Fuhrer croata.
La tapa estaba entreabierta y se veía que contenía mariscos,
o por lo menos así me pareció. Y yo diría que
se trataba de ostras pero sin conchas, como a veces se ven expuestas,
en grandes bandejas en las vitrinas del Fortnum and Mason, en Picadilly,
en Londres. Caserano me guiño el ojo.
Le
agradaría una buena sopa de ostras ¿no?
¿Son
ostras de Dalmacia? Le pregunte al Poglawnik (Fuhrer).
Ante
Pavelich levantó la tapa
de la cesta y mostrando aquellos mariscos, aquella masa escurridiza
y gelatinosa
de ostras, dijo sonriendo
con aquella sonrisa buena y cansada:
Es
un regalo de mis fieles ustacha (partidarios). Son veinte kilos de
ojos humanos".
La
crueldad entre los pueblos que formaron Yugoslavia es proverbial.
La inestabilidad de los Balcanes siempre
causo escalofríos.
Aún antes de acabar la segunda guerra mundial Churchill prevenía
contra las situaciones cambiantes en esa región y abogaba por
un poder firme en los Balcanes mientras avanzaban las fuerzas aliadas
y consolidaban su victoria sobre los nazis. (Churchill, Winston. Memorias
de la II Guerra Mundial - Houghton Miffling Company, Boston).
Es
inevitable decir que en Bolivia quien o quienes hablaron de Kosovo
recientemente, de manera insensata,
al referirse,
aun tangencialmente,
al proceso por las autonomías en que están encaminados
primero cuatro y ahora hasta siete departamentos, ignoran la historia
en sus aspectos más fundamentales.
Para
el registro: Si ha habido manifestaciones de crueldad contra el enemigo,
una característica de los Balcanes, hay que echar
una mirada a nuestro alrededor. Sin ir muy lejos, a los Laimes y Jucumanis,
y sus rivalidades atroces en la segunda mitad del siglo pasado y, de
paso, el final despiadado del militar que había intentado pacificarlos.
O a la violencia entre campesinos del valle de Cochabamba, o el reciente
martirio de oficiales de la policía. Y todo esto sin mencionar
Terebinto. En ningún caso, que yo sepa, los protagonistas fueron
orientales.
Los
referendos nacionales aprobados por el senado a gritos, corralitos
y latigazos para el 4 de mayo
y ahora en entredicho
porque la CNE no
los aprueba exhiben patéticamente el laberinto en que está el
gobierno.
Por
fin, las amenazas a las empresas petroleras con acuerdos con el gobierno
para que corran a invertir
suenan al grito
desesperado de
quien teme ahogarse. Si las amenazas fueran más que eso, los
inversionistas ya estarían corriendo con el talonario de cheques
para colocar los casi mil millones de dólares comprometidos
en exploración y explotación este año. Habría
que sentarse a esperar. Si no lo hacen, ¿Quién los va
a sustituir? ¿Rusia, Irán, Venezuela (que tiene a la
Exxon que le pisa los talones con una demanda de 12.000 millones de
dólares)?
Esto
ayuda a explicar, al menos en parte, el propósito brasileño
de aferrarse al gas que Bolivia está comprometida a venderle
y la frase de su presidente Sergio Gabrielli: "Ni una molécula
para Argentina del gas por el que Brasil le pago a Bolivia".
Harold
Olmos es
un periodista Boliviano, fue periodista de AP por mas de 25 anos,
corresponsal de AP en Caracas y Rio. Sus puntos de vista no necesariamente
son los
de
Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por Los Tiempos,
el 14 de marzo del 2008. Reproducimos el mismo en beneficio de los
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14 03 08
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