En Español
Bolivia

Venezuela

Inglés

Very usefull links

 

links
Institucionales


OPEC



Petroleumworld

Socios
de negocios
:




 

Comentario Editorial/Opinión

Extra

 

Porfirio Cristaldo Ayala:
El origen de la corrupción


Durante décadas la izquierda fomentó mentiras absurdas que todavía persisten, como el que los socialistas son más sensibles al sufrimiento de los pobres, que los gobernantes de izquierda son más honestos y dedicados al bien común y que la corrupción es un mal del capitalismo. Por eso los pueblos se asombran cuando ven a los gobernantes socialistas robar a manos llenas los fondos públicos que debieran servir para darles mejor salud y educación a los más pobres, como se ha visto en la enorme corrupción develada en el gobierno de Lula en Brasil.

Peor aún son las falsas generalizaciones que origina. Así se piensa que todos los gobiernos siempre caen en la corrupción o que la corrupción es un mal de las democracias y que para eliminarla es preciso restringir la libertad. ¡Absurdo! ¿Acaso las dictaduras no han sido más corruptas? La corrupción es un fenómeno que afecta con fuerza únicamente a los gobiernos estatistas, de izquierda o derecha, en los que prevalece la compra y venta de favores y el tráfico de influencias. Las economías más libres, en cambio, se suelen ver muy poco afectadas por la corrupción, como fue el caso de Chile hasta hace poco.

Los países capitalistas no sufren la corrupción característica de los gobiernos estatistas gracias a la libertad económica. Esta frena la corrupción porque limita la injerencia del poder en la economía. El poder corrompe, por eso el liberalismo siempre desconfió del poder. En los mercados libres no hay lugar para la corrupción. Los estudios del Heritage, Fraser, Cato, Freedom House y Transparencia Internacional muestran que los países más corruptos son los más estatistas. A mayor libertad económica menor es la corrupción, mientras que a menor libertad económica o más estatismo, mayor es la corrupción. A su vez, a mayor libertad económica, mayor es la prosperidad.

La libertad económica es la libertad de trabajar, producir, comprar, vender, importar, exportar sin restricciones ni coerción del gobierno. Los 10 países de economías más libres – Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Luxemburgo, Irlanda, Estonia, Inglaterra, Dinamarca, Suiza y Estados Unidos – están entre los menos afectados por la corrupción. Por otro lado, los países más estatistas como Brasil, Rusia, Zambia, Argentina, Paraguay, Venezuela, Laos, Zimbabwe, Cuba y Corea del Norte, están entre los países más corruptos del mundo, en los que es común la captura del estado por las élites y el abuso del poder público para beneficio privado.

Las excesivas regulaciones, controles e intromisiones en la economía que imponen los estatistas, así como las violaciones a los derechos de propiedad, crean el caldo de cultivo ideal para el soborno. Nadie respeta las leyes y los funcionarios pueden exigir coimas a los productores y enriquecerse a costa del pueblo. La corrupción es inevitable cuando las decisiones económicas se concentran en manos de los funcionarios. La vieja cultura del trámite y la coima, producto del estatismo, no sólo es la causa de la corrupción, sino también de la pobreza y el atraso.

Las excesivas restricciones a la libertad económica que soportan los países estatistas en detrimento de su desarrollo no existen en las economías libres. En Paraguay registrar una compañía toma más de 100 días, mientras que en Australia y Hong Kong toma dos días. El costo de legalización es superior al ingreso per cápita anual, mientras que en países desarrollados los trámites son baratos o gratuitos. Lo mismo se observa en todas las gestiones del sector público, desde los interminables trámites y aprobaciones necesarias para una exportación o importación, hasta el pago de impuestos. El resultado es que 70% de la economía es clandestina y en lugar de tributos se pagan coimas.

La realidad de la corrupción es que la naturaleza humana es proclive a ella. La diferencia entre un país con baja corrupción y otro con alta corrupción está esencialmente en el sistema económico, no en la educación, cultura, raza, o religión. Los países muy poco afectados por la corrupción tienen economías bastante libres, en cambio, los más corruptos son todos estatistas. El único remedio eficaz contra la corrupción consiste en ampliar las libertades económicas, reducir las regulaciones y privatizar los monopolios estatales.



Porfirio Cristaldo Ayala es corresponsal de la agencia AIPE en Paraguay y presidente del Foro Libertario.
Sus puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.

Nota del Editor: Este comentario fue originalmente publicado por
AIPE, en Julio del 2005. Petroleumworld publica este comentario en beneficio de los lectores.

Petroleumworld en Español Bolivia no se hace responsable por los juicios de valor emitidos por sus colaboradores y columnistas de opinión y análisis.

Aceptamos colaboraciones previa evaluación por nuestro equipo editorial, estamos abiertos a todo tipo o corriente de opiniones, siempre y cuando a nuestro juicio esten dentro de valores éticos y morales razonables.
Petroleumworld alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y divulgar a través de los medios audiovisuales e Internet, los comentarios editoriales y de opinión de Petroleumworld, siempre y cuando esa reproducción identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la doctrina de la sección 107 de la Ley de derechos de autor de los Estados Unidos de Norteamérica (US Copyright)Internet Web links hacia

http://www.petroleumworld.com.ve/defaultbolivia.asp son apreciadas.


Petroleumworld Bolivia 05 08 05

Copyright ©
2005 Porfirio Cristaldo Ayala. Todos los derechos reservados.

 

Sus comentarios son importantes para nosotros!

Invitamos a todos los lectores a enviarnos sus comentarios
y opiniones sobre este artículo.

Escriba a editorbolivia@petroleumworld.com

Pregunas o sugerencias, escriba a :
editorbolivia@petroleumworld.com


Se ve mejor con IE 5.01+
Windows NT 4.0, '95, '98 and ME +/ 800x600 pixels

 

TOP

www.petroleumworldbolivia.com.ve:
Editor General:Lic. Eduardo Enrique Roca Díaz,
editor@petroleumworldbolivia.com
Corresponsal en la Paz: Lic. Daniel Gutierrez Carrión, dgutierrez@petroleumworldbolivia.com

Ventas Publicitarias:ventas@petroleumworldbolivia.com
Una Producción de www.petroleumworld.com / Contacto: editor@petroleumworld.com
Information legal.
Copyrigth© Petroleumworld.com 1999-2005 -
Todos los derechos de autor reservados