Un
sobrino, a tiempo de aprobar su tesis en la U que
lo lanza al mercado de los posibles maridos solventes;
me solicita que le dé algunos consejos sobre
cómo conseguir una novia sin equivocarse.
Un dato es cierto: hay más mujeres que varones
y, en el mundo femenino, hay de todo: ardientes de
incógnito, monjitas que han dejado el convento,
viudas con hijos a mantener, ultrajadas por el vecino,
abandonadas después de ser inauguradas, las
que necesitan un padre para el hijo del pepino, algunas
intelectuales que requieren del cirujano plástico,
etc. De alguna manera, potenciales candidatas al casorio.
No es novedad, pero a manera didáctica, podemos
clasificarlas en las que tienen un pasado, las que
buscan un buen futuro y las que miman en el presente.
Las que tienen "un pasado", pueden ocultarlo
"por siempre" ú, otras más
hábiles, van relatando "poco a poco",
con nobleza, sus oscuros antecedentes, por aquello
de que: "yo te dije, yo te conté, no puedes
decir que te has casado 'sin saber de mis deslices'".
Las que buscan un futuro "a como de lugar",
a veces recurren al extremo de fingir un embarazo
que, ya en la primera noche del himeneo confiesan
haberse equivocado y que simplemente era un "flato".
O sea que en lugar de ponerle Pedro como había
planeado el novio, tendrán que llamarlo Peeedo.
El peor grupo son las que, en el presente, empiezan
por regalarte una corbata, a veces un libro o un disco,
a adularte. A veces eso carga una barriga con "pepa"
ajena y antigüedad de dos meses.
Como verás, el mercado de novias está
saturado por ello lo primero es, no apresurarse en
nada, incluido el "fornicio". Debes tener
tranquilidad y tiempo. Conviene tomar ciertas medidas
(incluidas las del busto y la cadera). Estudiar minuciosamente
la genealogía, no sea que en la familia existan
un gran número de tarados con tendencia hereditaria.
Tiene mucha importancia estar al tanto sobre la ocupación
de la novia. Si se trata de una poetisa debes saber
que, todo el día pasará declamando:
"Hombres necios que acusáis a la mujer
sin razón, sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis". ¿Quién
mayor tiene la culpa, la que cae de rogada, o el que
ruega de caído?¿La que peca por la paga
o el que paga por pecar? Si se trata de una artista,
te pondrá a posar todo el día, incluyendo
desnudos de pie, sentado, echado de barriga, sosteniendo
una hoja de higo para tapar púdicamente las
brevas. En caso de que tenga un título: si
es médica, puede querer practicar la intramuscular
con tus nalgas, si es abogada, serás su actuario
y diligenciero; mucho peligro producen las veterinarias
y más las dentistas que quieren obturar a cada
rato. Otras dos posibilidades de riesgo, que te toque
una psiquiatra o una cirujana plástica.
Hay diferencias que se atraen por aquello de que "sobre
gustos y colores no hay nada escrito". Tenemos
un amigo que siempre ha tenido flojera en todo y prefiere
no enseñar por eso busca las viudas o divorciadas
con experiencia. Hay que considerar que la mujer cambia
las veces que le da la gana en cambio el hombre es
el mismo cojudo siempre; la que frente al cura dice
sí, es solo un sí "de momento",
con mirada de gata que ha cogido un ratón,
justo cuando el ratón "cree" que
él ha escogido al gato. La gata elegida sabe
cocinar, es amorosa, tiene buen carácter, es
inteligente y hacendosa, de "buen físico",
generosa, limpia; en cambio para la gata, el hombre
simplemente es "un gusano".
El sujeto va al matrimonio con ilusión y todo
tiene color rosado hasta que "todo se cae abajo"
como cuando se saca el sostén la gorda María.
Hasta ahora, querido sobrino, has comprendido que
el galán va al himeneo hipnotizado, vestido
de frac y bien duchado, pensando que entra al cuadrilátero
de las cuatro perillas en igualdad de condiciones.
Falso. Aparecen otros actores que alteran un buen
cuerpo a cuerpo: ¡la familia de la novia incluyendo
la suegra!
Ellos se creen que tienen todo el derecho de participar
en la contienda, son ellos los que han hecho fuerza
para que la percanta consiga quien la mantenga, le
dé casa y servidoras del hogar. El eje central
siempre será "la vieja" y es importante
que la "calibres" bien para que no te arrepientas
después, debes tener en cuenta que ya ella
tiene toda la información sobre tu persona,
incluyendo cuanto ganas, donde trabajas, hijito de
quien eres. Con los antecedentes en su personal computadora,
¡has sido el elegido! Mañuda de experiencia,
para que no te escapes, invita a un antiguo pretendiente
de la hija. El tipo no se mueve de la casa durante
todo el día y te das cuenta que es un peligroso
competidor que te moviliza toda la adrenalina. Al
visitar a la percanta es él quien te abre la
puerta, al verlo escuchas en tu cabeza "El terremoto
de Sipe Sipe". ¡Has caído en la
trampa! En ese momento, te diriges a "la vieja":
¡señora, solicito la mano de su hija".
Misión cumplida (ja, ja, ja).
La verdad es que, cuando a uno le llega "la calentura
de verano", no hay obstáculo que impida
ir al matadero con la sonrisa por haber ganado la
carrera entre muchos pretendientes.
Raúl
Paz Soldán
es médico y profesor universitario.Sus
puntos de vista no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota del Editor: Petroleumworld
en Español Bolivia no se hace responsable por
los juicios de valor emitidos por sus colaboradores
y columnistas de opinión y análisis.
Aceptamos colaboraciones previa evaluación
por nuestro equipo editorial, estamos abiertos a todo
tipo o corriente de opiniones, siempre y cuando a
nuestro juicio esten dentro de valores éticos
y morales razonables.
Petroleumworld
alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y
divulgar a través de los medios audiovisuales
e Internet, los comentarios editoriales y de opinión
de Petroleumworld, siempre y cuando esa reproducción
identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la
doctrina de la sección 107 de la Ley de derechos
de autor de los Estados Unidos de Norteamérica
(US Copyright)Internet Web links hacia
http://www.petroleumworld.com.ve/defaultbolivia.asp
son apreciadas.