En
su reciente visita a Bolivia, el canciller del Brasil,
señor Amorim, lanzó una expresión
que merece estudiarse con atención. Él
dijo: Brasil es un país ávido de energía.
Por tanto, las noticias de que ese país dejará
de comprar gas son un mero “bluff”, tanto
como el resonado anuncio de que se desarrollaría
un anillo energético para dejar a nuestro país
en el hueco del anillo. Aún más, el
Brasil realiza considerable presión para iniciar
los estudios del proyecto hidroenergético,
con aguas bolivianas de la cuenca del Madera. Este
proyecto le permitiría disponer de energía
barata, con carácter indefinido, frente a un
recurso agotable como es el gas.
Hay que añadir los requerimientos de Argentina,
cuyo nuevo gasoducto ampliará la demanda para
las importaciones de nuestro país. A su vez,
este país se transforma en un puente para que
las moléculas del gas argentino puedan fluir
por millones hacia Chile, país aún más
ávido de energía debido a su extraordinario
crecimiento en relación a los demás
países de América Latina. Sigamos sumando:
Paraguay requiere algunos millones de pies cúbicos,
con lo cual, sólo un ciego podría no
ver que nos encontramos rodeados de países
ávidos de energía, particularmente gas.
Frente a esa situación de mercado, el no llegar
a México o EEUU no parece tan urgente.
En contraste, nuestro país rico en reservas
probadas y probables, como para no preocuparnos por
los próximos 30 años —en una estimación
baja—, afronta el absurdo de que la tubería
que conecta las fuentes de abastecimiento con la economía
paceña resulta de un diámetro insuficiente
para abastecer las necesidades actuales y menos aún
para atender las anunciadas miles de nuevas conexiones
que requiere El Alto, o las que las diferentes actividades
de la hoyada, hoteles, industria y hogares puedan
unirse a una red que ya debería extenderse
en todos los ejes de la ciudad. Desde hace rato vivimos
el absurdo de “racionamiento” a las industrias
de El Alto por falta de este energético. La
Superintendencia de Electricidad recién anunció
el 31/08/2005 el permiso para ampliar el diámetro
del gasoducto que llega a El Alto. A ello hay que
añadir el bajo consumo de gas para los automotores,
cuando Cochabamba y Santa Cruz ya tienen importantes
avances en este sentido.
Surge la pregunta: ¿somos estúpidos
o las empresas y entidades a cargo de este negocio
nos están tomando el pelo? En todo esto parece
comprobarse ineficiencia, irracionalidad o algo peor.
Otro ángulo en este asunto, mirando la red
de gasoductos construidos en los últimos 10
años: hay sólo dos ejes principales,
el dirigido hacia Argentina y el que se dirige a Brasil,
cruzando territorio cruceño. ¿Qué
pasa con los departamentos de Beni y Pando? ¿Qué
pasa con Potosí? Para el norte y noreste del
país, si bien no hay grandes poblaciones, el
contar con un energético barato les permitiría
desarrollar un aparato productivo más competitivo.
El sector productivo cruceño, si bien atraviesa
un “boom”, tiene pies de barro, porque
se sustenta en un subsidio al diésel. Esto
debe representar cuando menos $us 40 millones por
año. De esta forma subsidiamos a los consumidores
de algunos países vecinos. Pobres subsidiando
ricos.
En resumen, frente a vecinos ávidos de energía,
porque es la base de su desarrollo. ¿Por qué
no encaramos con mayor inteligencia y energía
un mayor consumo interno que sustente nuestro propio
desarrollo? Vendamos en lo posible energía
y derivados del gas negociando buenos precios y dejemos
de hacer de tontos útiles peleándonos
entre nosotros en beneficio de grandes empresarios
y economías más prósperas.
Hernán
Zeballos H.
es
un ciudadano inquieto. Sus puntos de vista no necesariamente
son los de Petroleumworld.
Nota
del Editor: Este comentario fue originalmente publicado
por La Prensa
( La paz), el 8 de septiembre del 2005. Petroleumworld
Bolivia no se hace responsable por los juicios de
valor emitidos por esta publicacion, por sus colaboradores
y columnistas de opinión y análisis.
Petroleumworld
alienta a las personas a reproducir, reimprimir, y
divulgar a través de los medios audiovisuales
e Internet, los comentarios editoriales y de opinión
de Petroleumworld, siempre y cuando esa reproducción
identifique a la fuente original, http://www.petroleumworld.com
y se haga dentro de el uso normal (fairuse) de la
doctrina de la sección 107 de la Ley de derechos
de autor de los Estados Unidos de Norteamérica
(US Copyright)
Internet
Web links hacia http://www.petroleumworldbolivia.com
son apreciadas.
Petroleumworld
Bolivia 08 09 05
Copyright
©
2005 Hernán Zeballos H., Todos los derechos
reservados