En complicidad
con la ingratitud gubernamental, el silencio y la indiferencia
de la prensa urden la partida del solitario campeón
de la nacionalización, Andrés Solíz Rada.
Injusto epílogo para la gesta personal del septuagenario
periodista y escritor que hizo de su vida la más importante
cruzada del último medio siglo por la recuperación
de los hidrocarburos. Jurista, investigador, diputado nacional
y senador de la república, Solíz Rada tuvo presencia
permanente en uno y otro ámbito del quehacer político
nacional. Desde la dirección sindical de la prensa
fue el artífice de la polémica "tesis del
periodismo boliviano" y desde la dirección política
fue el ideólogo del "modelo endógeno"
que gestó a Conciencia de Patria.
Luchador
inclaudicable contra el neoliberalismo, tuvo una insigne
carrera periodística y fue diputado opositor durante
tres periodos legislativos de solitaria impugnación
al neoliberalismo y las perpetraciones de la "democracia
pactada".
Hoy,
contra la elocuencia de su historia personal, la prensa
se ha limitado a dar mezquina cuenta de su renuncia al cargo
de Ministro de Hidrocarburos, obviado cualquier balance
interpretativo sobre los pormenores, las razones o el impacto
de su dimisión para el proceso de nacionalización.
Solíz
asumió el cargo de titular de hidrocarburos con la
misma consigna que orientó su paso por el periodismo:
defender el interés nacional. Por eso, consecuente
con su moral política, dejó el Gobierno en
el momento mismo que el MAS decidió transar sus principios
y ceder a la presión electoralista de Lula da Silva.
Su salida es la señal más clara de que tanto
el PT como el MAS han dejado de orientarse por principios
e ideología para actuar en función a cálculo
político.
Pero
la inconsecuencia de Lula da Silva no produjo ni desencanto
ni sorpresa en Solíz Rada. En su gesta personal por
hacer prevalecer la coherencia entre el discurso y la acción
revolucionaria fustigó repetidas veces la dualidad
del Presidente de Brasil reprochando en 2004 que, desde
la cumbre del COSUNA, Lula convocara a la unidad sudamericana
para resistir al ALCA mientras, desde la misma testera,
advertía al endeble Carlos Mesa "a nombre de
Petrobras y de las transnacionales que no se tolerará
que Bolivia modifique los contratos petroleros firmados
por 40 años y que succionarán los hidrocarburos
de Bolivia a precios de barrio chino". (La Época:
07-11-2004).
Tampoco
las incongruencias del MAS lo pillaron desprevenido y queda
claro que la adscripción de Solíz al gobierno
de Morales estuvo íntegramente fundada en su propia
convicción. En 2005 criticó duramente a la
bancada del Movimiento al Socialismo por participar de la
aprobación de una dilapidatoria exportación
de GLP a la Argentina, a cargo de Repsol y Pluspetrol, perpetrada
bajo el fútil argumento de "precio solidario"
($us 0,98 el millar de pies cúbicos), "…cuando
Brasil estaba pagando $us 2,30 por la misma cantidad"
(La Época: 10-04-2005).
Así
la inconsistencia de la izquierda latinoamericana y su falta
de vocación de poder han alejado crónicamente
a Solíz Rada de la realización del sueño
de nacionalización. En 2004 él escribía:
"Tanto Lucio Gutiérrez de Ecuador, como Alejandro
Toledo de Perú, han cambiado sus discursos de candidato
rebelde por conductas obsecuentes ante los organismos internacionales".
Cuanto será su desencanto de presenciar la transfiguración
de la rebeldía del MAS hacia el Imperio en obsecuencia
hacia los caprichos de otras pequeñas tiranías.
Pero
el temple de Solíz está labrado de desengaños.
Siendo su criatura el modelo endógeno, sobrevivió
incólume a la debacle de Condepa. Tanto más
sencillo le resultará entonces sobrevivir a un MAS
que se ha declarado incompetente para honrar su compromiso
de recuperar la propiedad de los hidrocarburos.
No
habrá bravata ni desplante presidencial que logre
desmerecer el invaluable aporte moral de Solíz Rada
a este accidentado gobierno, ni ingratitud gubernamental
que minimice el efecto político de su partida para
la autodestructiva administración Morales.
Erick
Fajardo Pozo
es
Corresponsal de Adital en Bolivia. Los puntos de vista expresados
no necesariamente son los de Petroleumworld.
Nota del Editor: Este comentario fue originalmente publicado
por Los Tiempos.com, el 23 de septiembre del 2006. Petroleumworld
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