La
refundación de YPFB, instruida el 19 de mayo por la Ley
3058 de Hidrocarburos, permitirá a la entidad abrir sus
puertas a estudiantes de ingeniería y expertos en materia
hidrocarburífera. Sin embargo, un principal escollo para
esta posibilidad de generar empleo y reactivar la economía
es la falta de recursos.
El Tesoro General de la Nación es la instancia que debe
proveerlos. Yacimientos, en los últimos 60 años,
se constituyó en una escuela para los ingenieros nacionales,
sobre todo de los petroleros. Los docentes aconsejan evitar
la politización y buscar personal técnico.
YPFB
busca a veteranos y pasantes
Los estudiantes de último curso de Ingeniería
Petrolera e Industrial aseguran que éstas son las carreras
del futuro para Bolivia
¿Futuro
asegurado?: estudiantes de Ingeniería Petrolera se preparan
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) comienza
a recuperar a los profesionales que acumularon años de
experiencia en la entidad y, tímidamente, abre sus puertas
a los jóvenes ingenieros egresados de la UMSA para que
realicen pasantías y sean la “sangre nueva”
necesaria para encarar su refundación.
Sin embargo, esta apertura —que se prevé permitirá
la generación de fuentes de empleo— será
muy limitada, mientras el Gobierno no garantice disponibilidad
de recursos. La modificación de los contratos con las
petroleras privadas también es un paso previo para el
arranque de la entidad.
La Ley 3058 de Hidrocarburos le asigna nuevas responsabilidades
a YPFB, sin embargo no establece con qué recursos contará
para afrontar la refundación, que involucra las diferentes
funciones que debe cumplir la entidad en su participación
en toda la cadena productiva, señala la estatal.
Una preocupación es que para contratar buenos profesionales
es necesario garantizar buenos salarios.
Veteranos
El vicepresidente de Administración y Contratos de YPFB,
José Kreidler, afirmó que la entidad necesita
a los profesionales que hicieron carrera en la institución
y que tuvieron que dejarla debido a la capitalización.
Aclara, sin embargo, que éstos no deben responder a partidos
políticos.
Uno de los argumentos esgrimidos para la capitalización
de YPFB fue que la entidad era el botín de los gobiernos
de turno.
Kreidler destaca la necesidad de realizar una selección
de profesionales sobre la base de su carrera y de sus méritos
para contar con personal experimentado.
En febrero de este año contrataron a Germán Calderón
como vicepresidente nacional de Operaciones. Este profesional
fue asesor de la Gerencia de Planeamiento de YPFB entre abril
de 1980 y agosto de 1993, luego trabajó en la Superindendencia
de Hidrocarburos, asesoró en la elaboración de
la Ley 3058 y se desempeñó como consultor en materia
hidrocarburífera.
También volvió Javier Antezana, master en Ingeniería
Química. El Gerente de Industrialización trabajó
en YPFB entre 1980 y 1981 en varios cargos y además es
catedrático de Ingeniería Química en la
UMSA. Entre 2000 y 2005 fue Director de Refinerías, Plantas
Petroquímicas y Unidades de Proceso de la Superintendencia
de Hidrocarburos e Intendente a principios de este año.
Filiberto Sánchez, otro profesional “reclutado”
por YPFB, trabajó en la Secretaría Nacional de
Energía y otras instancias gubernamentales del área
financiera.
Además de ellos, hay más personas que comienzan
a fortalecer a la estatal petrolera en el camino de la refundación.
Sindicato,
una trinchera
Dirigentes del Sindicato de Trabajadores de YPFB coinciden en
la necesidad de potenciar los recursos humanos de la empresa,
pero advierten de que se convertirán en una trinchera
para impedir el retorno de quienes “avalaron el proceso
de capitalización”.
Aunque para ellos la experiencia es clave, dicen que no permitirán
que bajo ese argumento los “antipatriotas” sean
quienes impulsen la refundación.
“Sangre
nueva”
El director de la carrera de Ingeniería Petrolera de
la Universidad Mayor de San Andrés, Hernán Iriarte,
informó que en noviembre de 2004 los ejecutivos de YPFB
renovaron un convenio para que los universitarios del último
curso de esa unidad académica realicen prácticas
en las instalaciones de redes de gas domiciliario.
El último convenio entre YPFB y la UMSA fue firmado en
enero de 1992 y estuvo vigente hasta 1997. Los estudiantes hacían
prácticas de campo en las instalaciones petroleras, áreas
de reservorios, de almacenaje, mantenimiento de maquinaria,
entre otros. Las pasantías quedaron sin efecto desde
ese año como resultado de la capitalización, señaló
el catedrático.
Estudiantes egresados consultados por La Prensa están
convencidos de que las carreras universitarias relacionadas
con el campo petrolero tienen futuro en el país.
Incertidumbre
Los ejecutivos de YPFB propusieron a otros profesionales que
actualmente trabajan en la Superintedencia de Hidrocarburos
que formen parte del plantel que refundará la estatal
petrolera.
Sin embargo, no pudieron convencerlos ya que la incertidumbre
es mayor que el deseo de apoyar el proceso. Más aún
luego de que el 63 por ciento de los recursos del Impuesto Directo
a los Hidrocarburos (IDH) fuera repartido entre prefecturas,
municipios y universidades. El 37 por ciento restante servirá
para cubrir las necesidades del TGN, Fuerzas Armadas, Policía
Nacional, pueblos indígenas y YPFB, tal como establece
el inciso D del artículo 57 de la Ley 3058.
Especialistas consultados por este diario explicaron que la
refundación de YPFB no puede comenzar mientras no existan
recursos económicos suficientes.
Se calcula que cuando menos se necesitan 70 millones de dólares
para el arranque. Sólo para iniciar el trabajo de distribución
al mayoreo de los carburantes hacen falta 25 millones de dólares.
Otro obstáculo es que YPFB aún no cuenta con su
directorio. A esto se suma que mientras estén vigentes
los contratos de riesgo compartido y no se lleve a cabo la migración,
la estatal petrolera no podrá desarrollar actividades
de exploración y explotación hidrocarburífera.
Los
12 apóstoles de YPFB
YPFB fue creada el 21 de diciembre de 1936 con el impulso de
varios profesionales bolivianos que estudiaron en el exterior
y retornaron al país.
El teniente coronel Germán Busch y Dionisio Foianini
fueron los principales artífices para la creación
de la entidad. Éste último diseñó
el proyecto cuando era estudiante universitario.
El Director de Ingeniería Petrolera de la UMSA recordó
que poco después de la fundación de la petrolera
12 bachilleres fueron becados por la entidad para que estudien
Ingeniería Petrolera en Estados Unidos. Estos estudiantes
fueron conocidos como los “12 apóstoles.”
A su retorno al país, los profesionales le dieron a YPFB
el sustento en materia técnica y apoyaron la creación
de la carrera de Ingeniería Petrolera de la UMSA.
Varios fueron los primeros docentes de esta unidad académica,
se destacándose Jorge Aramayo, Miguel Tejada Velazco
y el ruso Mitad Juusbashe, relató Iriarte.
Tras esta experiencia, YPFB se convirtió en el principal
formador de profesionales en la área petrolera, ya que
los estudiantes de último semestre realizaban prácticas
de campo en Camiri y Santa Cruz entre tres y seis meses.
“Como YPFB manejaba toda la cadena productiva de hidrocarburos,
el estudiante rotaba en todos los sectores como perforación,
producción, comercialización, transporte. Tenían
tres meses para hacer la complementación”, pero
con la capitalización esto acabó, dijo.
“Todos los ingenieros (petroleros) que están en
el país han sido formados y han trabajado en YPFB”,
indicó.
Según datos de la UMSA, 34 estudiantes se graduaron como
ingenieros petroleros entre 1999 y 2004. En los últimos
50 años se titularon 252 profesionales de un total de
400 jóvenes matriculados por año.
En Geología se graduaron 47 de más de 300 postulantes,
mientras que en Ingeniería Industrial se titularon 213
de 950 postulantes.
Con la refundación de YPFB se espera que los pasantes
adquieran saberes técnicos en materia hidrocarburífera
para que a mediano plazo realicen prácticas en exploración
en el país.
La ley 3058 le asignó nuevas obligaciones
Por mandato de la Ley 3058 de Hidrocarburos, del 19 de mayo
de 2005, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
(YPFB) tiene por misión representar al Estado boliviano
en la administración y fiscalización de 72 contratos
de riesgo compartido para la exploración, explotación
y comercialización de hidrocarburos.
Por ahora, la entidad mantiene su rol de agregador en el contrato
de compra y venta de gas natural a la República Federativa
del Brasil y de cargador en los contratos de transporte. También
es agregador y vendedor en la exportación de gas natural
a la República de Argentina.
Además, la estatal petrolera administra el Centro Nacional
de Información Hidrocarburífera y comercializa
carburantes en el mercado interno a través de cinco distritos
comerciales que administran 23 zonas distribuidas en todo el
territorio nacional.
Cuenta con 29 plantas engarrafadoras para el envasado y comercialización
de gas licuado de petróleo (GLP), 32 surtidores para
la venta de kerosene y 59 estaciones de servicio para la comercialización
de gasolina especial y diésel.
Redes
de gas
También es dueña de la red de distribución
primaria de gas natural en todo elpaís y es operadora
de las redes de distribución secundaria del energético
en las ciudades de La Paz, El Alto, Oruro, Potosí, Camiri
y Viacha.
YPFB es responsable del Plan de Expansión de Redes de
Gas Natural para el suministro domiciliario y ejecuta el plan
piloto de instalaciones a unidades educativas en las ciudades
de El Alto, Sucre y Potosí.
Además está a su cargo la importación de
diésel oil en el marco de un convenio internacional firmado
con PDVSA de Venezuela.
Jóvenes apuestan por ingeniería petrolera
Gastón, estudiante del último curso de la carrera
de Ingeniería Petrolera de la Universidad Mayor de San
Andrés (UMSA), confía en que conseguirá
un espacio de trabajo para realizar sus prácticas de
campo, ya sea en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos
(YPFB) o en las empresas petroleras que tienen convenios suscritos
con esa unidad académica.
Él está convencido de que las ingenierías
petrolera e industrial son las profesiones del futuro en Bolivia,
debido a que el país tiene un enorme potencial hidrocarburífero.
Es más, el estudiante considera que las universidades
bolivianas deben apuntar a formar recursos humanos en estas
áreas.
Xavier, quien espera graduarse como ingeniero petrolero en 2006,
decidió estudiar esta carrera por recomendación
de su padre. Él sabe que la profesión requiere
de sacrificios, como permanecer en lugares alejados de los centros
urbanos para desempeñar el trabajo, pero esto no será
un obstáculo ya que por el momento no piensa “en
casarse. Y ahora creo que llegó la hora de apostar por
este país”
Pedro, quien obtuvo su título académico hace un
año, realizó prácticas de campo en una
empresa petrolera y gracias a su desempeño consiguió
un puesto bien remunerado. Sin embargo, está dispuestó
a dejar la compañía que lo acogió para
apoyar la refundación de YPFB.
A diferencia de él, un funcionario de la Superintendencia
de Hidrocarburos no está dispuesto a sacrificar un trabajo
seguro frente a la incertidumbre que representa YPFB por falta
de recursos.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos fue creado
mediante el Decreto Ley del 21 de diciembre de 1936 con personalidad
jurídica y autonomía administrativa, técnica
y económica. Durante más de 60 años, desarrolló
actividades de exploración, explotación, trasporte,
refinación y comercialización de hidrocarburos
en todo el territorio nacional.