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Wálter
Javier Arrázola Mendivil:
Una solución para el suministro de gas
Cualquier plan de gobierno serio, que busque el desarrollo sostenible
de un país, tiene que tener claro que: “la energía
es desarrollo y sin energía no hay desarrollo”.
En estos días el Ejecutivo dispuso “topes máximos”
de consumo de gas a grandes industrias en el occidente del país,
afectando a alrededor de 165 empresas y advirtió sobre más
racionamientos de gas a esa región. Se pone así en peligro
inversión y el crecimiento de la industria boliviana, generadora
de empleos, bienestar social e ingresos al erario nacional. Es un orgullo
tener bienes que digan: “Industria Boliviana”, “Hecho
en Bolivia”, “Made en Bolivia”.
Por otro lado, también el Gobierno ha sido enfático al
decir que “sólo garantiza hasta fin de año la generación
de electricidad en el Sistema Interconectado Nacional, y evalúa
el impacto que podría haber en 2007 a causa del racionamiento
en la provisión de gas natural para las plantas termoeléctricas
por la falta de capacidad del Gasoducto Al Altiplano”.
De no encontrarse soluciones rápidas y eficientes, suministrando
energía acorde a la demanda, se paralizará el desarrollo
del occidente, y de Bolivia toda.
Como se observa, son dos los grandes problemas que atraviesa el país
para su desarrollo: el suministro de gas al altiplano y de electricidad
a nivel nacional.
¿Cómo solucionar estos problemas? Una media sencilla sería
el ahorro de energía eléctrica, en lugar del racionamiento
que genera distorsiones económicas. La electricidad en Bolivia
casi en su totalidad es producida por medio de gas natural, entonces,
si reducimos los niveles de consumo de electricidad ahorraremos energía
eléctrica por un lado, y tendremos un excedente de gas que podrá
ser consumido en el occidente.
Así, mientras se consolidan las soluciones estructurales a mediano
y largo plazo como la ampliación del gasoducto, a corto plazo,
se pueden utilizar estrategias que aminoren estos problemas, es el caso
del cambio de uso de horario.
¿Y qué es el cambio de uso de horario? Existen regiones
en el mundo que tienen la ventaja de recibir mayor cantidad de luz durante
el día y se aprovecha la misma para ahorrar energía, y
con ese fin deciden adelantar los relojes una hora más (pueden
ser dos) en primavera o verano. En Chile y Argentina lo adelantan todo
el año, y en Chile en verano se aumenta dos. En el caso de Bolivia,
podría aplicarse en el oriente, donde se amanece más temprano.
El ahorro de energía se da debido a que con el adelanto de horario
la población “gana” una hora de luz diurna, las periodos
activos de trabajo y enseñanza se acomodarán mejor con
las horas de luz diurna, además de que la utilización
de electrodomésticos y aire acondicionado se reduce.
La mayoría de los trabajadores se despierta a una hora en la
que ya ha salido el sol, con lo que se reduce el uso de luz eléctrica.
En el mundo unos 75 Estados emplean este método de ahorro energético,
casi todos los países desarrollados aplican el cambio de uso
de horario y, de hecho, está institucionalizado en la Unión
Europea.
El cambio de hora es una medida que empezó a adoptarse durante
la Primera Guerra Mundial; los países aliados la pusieron en
práctica, la idea se abandonó desde la finalización
de la Segunda Guerra Mundial, pero se reinstauró con la crisis
del petróleo.
Son varios los beneficios que ha demostrado el cambio de uso de horario.
Por ejemplo en España, según el Instituto para la Diversificación
y Ahorro de la Energía, cada hogar pagará en la factura
de la luz un euro menos al mes, ahorro que contabilizado en su conjunto
para la sociedad, haciendo poco esfuerzo de todos, llega al cinco por
ciento en consumo doméstico, quiere decir que los hogares gastan
60 millones de euros menos (sólo en verano). Y el consumo de
energía eléctrica disminuye holgadamente.
Los técnicos del Gobierno tendrán que analizar las ventajas
y expectativas que pueda generar el cambio de uso de horario y así
implementar una cultura del ahorro de energía, su utilización
más eficiente y productiva. Además, este ahorro tanto
de las generadoras, distribuidoras o del usuario final puede ser usado
para la electrificación rural de Bolivia.
Es bueno recordar que la energía es finita. Ésta es mi
propuesta.
Wálter
Javier Arrázola Mendivil
es Diputado Nacional . Sus puntos de vista no necesariamente son los
de Petroleumworld.
Nota
del Editor:Este comentario fue originalmente publicado por La Prensa,
26 de Octubre del 2006. Reproducimos el mismo en beneficio de los lectores.
Petroleumworld no se hace responsable por los juicios de valor emitidos
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30 10 06
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