Gobierno
busca capitales para ducto Tarija-La Paz
La
Prensa
LA
PAZ
Petroleumworldbo.com 11 06 07
A más de 10 meses de haberlo declarado como una prioridad,
el Gobierno inició gestiones para buscar el financiamiento
que permita impulsar la construcción del Gasoducto Boliviano
Occidental (Gabo), que permitirá solucionar estructuralmente
la dificultades que se tienen para abastecer de gas natural y
satisfacer la creciente demanda de Oruro y La Paz.
Actualmente, el Gasoducto Al Altiplano (GAA)
se encuentra al límite de su capacidad de transporte de 75,1 millones
de pies cúbicos por día, y la demanda bordea
aproximadamente la misma cantidad.
Para dar una salida definitiva, el vicepresidente
de la República, Álvaro
García Linera, informó que el Gobierno esta decidido
a impulsar el Gabo como un proyecto a largo plazo y que demandará una
inversión superior a 500 millones de dólares,
monto que se prevé conseguir en el ámbito externo.
Este nuevo ducto vertebrará el altiplano con los megacampos
gasíferos del sur del país, pasando por el Salar
de Uyuni, con destino final en la ciudad de El Alto, donde
se industrializará el gas de Tarija.
Se estima que una vez concluido éste se encontrará en
condiciones de transportar de 51 a 170 millones de pies cúbicos
por día (MMPCD) y reportará ingresos de 7,6 a
25,4 millones de dólares.
El Decreto Supremo 28024 de 6 de marzo de 2006
decidió como
prioridad la consolidación de este proyecto, y el 14
de agosto la Superintendencia de Hidrocarburos adjudicó la
licitación pública internacional para la ejecución
del estudio de prefactibilidad del Gabo al único proponente,
la empresa IPE Bolivia.
En su análisis, la consultora recomendó que
para llevar adelante el proyecto se debía tomar en cuenta
el incremento de volúmenes a transportar y buscar más
mercados nacionales y fuera del país.
También sugirió buscar un punto de equilibrio
en la inversión para que con la participación
del Estado en el desarrollo de este ducto se pueda establecer
un monto que no contemple interés ni capital.
Linera explicó que este megaproyecto aún puede
demorar algunos años, por lo que se trabaja en otros
planes de corto plazo, como la tercera fase de ampliación
del Gasoducto Al Altiplano (GAA), que se estima estará concluido
hasta agosto.
De esta manera, la actual capacidad del ducto
de 75 millones de pies cúbicos se incremente en 32
millones adicionales.
Entre tanto se realicen las obras correspondientes,
una Comisión
Interinstitucional de Coordinación, presidida por las
Superintendencias de Hidrocarburos, Electricidad, Transredes,
distribuidores de gas, generadoras de electricidad y la Cámara
Nacional de Industrias (CNI), regula el abastecimiento de gas
natural, y lleva a cabo un seguimiento y apoyo en la tarea
de encontrar soluciones para equilibrar la oferta y demanda
de gas en el occidente.
Debido a que en invierno la demanda de las
generadoras de termoelectricidad aumenta, este Comité decidió racionar
las entregas de gas natural en función de requerimientos
mínimos de cada consumidor.
Esta situación permitió que la refinería
de Cochabamba, que consumía en promedio 6 MMPCD, sólo
demande 4,5 millones y con eso se tenga una pequeña
reserva para alimentar otros consumidores que lo requieran,
como Cobee, Valle Hermoso, Emcogas, Soboce y Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB).
Choferes privan de GLP
El ex ministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli
aseguró ayer
que un vehículo que funciona con gas licuado de petróleo
(GLP) consume al mes lo que 30 familias emplean para el uso
doméstico.
Esta situación impacta “considerablemente” en
el incremento de la demanda de este combustible y genera un
desequilibrio con relación a los volúmenes de
producción, ocasionando desabastecimiento en las ciudades.
“El impacto del uso de GLP en los vehículos es
muy fuerte. La salida sería la reconversión a
gas natural, pero es un proceso que demora. Hasta fin de año
yo no espero grandes cambios en la matriz energética,
porque se precisan inversiones”.
El Gobierno identificó el uso de GLP en vehículos,
junto al contrabando, como una de las razones por las cuales
existe desabastecimiento del combustible. Se estima que en
el país 15 mil vehículos funcionan con GLP.
Policía no hace decomisos
El Gobierno aún analiza el decreto que endurecerá los
controles para combatir el contrabando de gas licuado de petróleo
(GLP), pero acusó a la Policía de no vigilar
su uso en vehículos.
El vicepresidente de la República, Álvaro García
Linera, informó que todavía se hacen correcciones
a la norma y se espera que en las siguientes horas se la pueda
aprobar.
Por su lado, el ministro de Hidrocarburos,
Carlos Villegas, aseguró que la Policía no cumple con el decomiso
de los equipos kit que utilizan el GLP como combustible vehicular
tal como dispone el artículo 9 del Decreto 28380 del
ex presidente Eduardo Rodríguez, para combatir la escasez
de gas licuado de petróleo. En un informe escrito solicitado
por el Congreso, la autoridad indicó que la Policía
debería detenerlos a objeto de decomisar y proceder
a su destrucción.
La
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10/06/07
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