Denuncian
que intereses empresariales por los biocombustibles impulsan
presas en el Madera
Por
Policarpio Toledo
ABI
LA
PAZ
Petroleumworldbo.com 23 07 07
La instalación de las represas Jiraú y
San Antonio sobre el río Madera por parte de Brasil
pretende "la conversión de las tierras de la región
amazónica al monocultivo y la expropiación de
las mismas por parte de los intereses de los agrocombustibles,
la minería y la explotación de los hidrocarburos".
La denuncia
fue realizada por el Foro Boliviano sobre Medio Ambiente
y Desarrollo (Fobomade), que, además, deja
en claro que se afectará la pesca, principal actividad
económica y de sobrevivencia de los habitantes ribereños,
así como la reproducción de diferentes especies
que viven en aguas dulces (quelonios y reptiles), provocando
la extinción de numerosas especies.
A ello
se suma, según esta entidad, la pérdida
de áreas de cultivo, bosques y paisajes con potencial
turístico implicando la expulsión de los habitantes
hacia la periferia de las ciudades, o su sometimiento al subempleo
y al trabajo forzado, juntamente con los miles de migrantes
que serán trasladados durante el periodo de la eventual
construcción de las obras.
En ese
contexto, Fobomade señala que hace un año
las organizaciones sociales del Norte Amazónico de Bolivia
vienen demandando al gobierno de Bolivia un posicionamiento
claro ante el gobierno brasileño.
"No es tiempo de debilitar la posición nacional
que reclaman las organizaciones sociales de la región
señalando preocupaciones y diálogos abiertos,
cuando la etapa de diálogo fue quebrada con la decisión
unilateral de Brasil, que no refleja ninguna amabilidad diplomática
y pone en evidencia su comportamiento imperialista", indica
la entidad.
Asimismo,
da cuenta que la aprobación unilateral de
la licencia ambiental de las represas del río Madera
en Brasil quiebra la vocación de diálogo de Bolivia.
También agrega que el negocio de la construcción
y del agro se imponen a criterios sociales y ambientales.
El Foro
Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo, al rechazar
la aprobación de licencia, señala que ésta
se dio en medio de un escándalo institucional en el
IBAMA, donde la presión política se sobrepone
a las consideraciones de carácter técnico y hace
que los intereses de los negocios de la construcción
opten por la destrucción de la Amazonia y los pueblos
que la habitan.
Tomando
en cuenta esta situación, el Fobomade hace
notar la existencia de una declaración del "Movimiento
Social en Defensa de la Cuenca del río Madera y de la
Región Amazónica", conformado por representantes
de Brasil y de Bolivia, de comunidades, pueblos, organizaciones
campesinas que serán afectados por las represas, aprobada
en Guajaramirim el 8, 9 y 10 de junio del presente año.
"Tomando en cuenta los principios que nos unen: nuestro
vínculo indisoluble con la tierra y sus venas, los ríos
por donde circula la vida para todos los pueblos que vivimos
en reciprocidad: indígenas, campesinos, ribereños,
pescadores y el derecho a definir nuestra forma de producir
y vivir, dejamos en claro que la propia riqueza de la Amazonia,
aun no expropiada, es resultado de un proceso continuo de convivencia
e interacción", menciona parte de la declaración.
Para los
habitantes de la región, "la destrucción
viene de la mano de la masacre de nuestros pueblos, del saqueo
irracional y continuo de sus recursos y en la actualidad de
la nueva planificación corporativa de la Amazonia a
través de un paquete de megaproyectos y de instrucciones
para el control del territorio".
Además, añade que la Amazonia no es simplemente
un epicentro de diversidad biológica originada en la
accidentalidad geológica o climática, sino una
construcción social, que refleja la intensidad y evolución
de las relaciones entre los pueblos y entre estos con su medio,
de su movilidad, de sus memorias colectivas y tradiciones.
INUNDACIONES
Fobomade
aclara que las inundaciones ocurridas entre 2006 y 2007,
por efectos de El Niño, han mostrado claramente
como será la vida con las represas, ya que las aguas
que actualmente están retornando a sus cauces no lo
harán nunca.
Esto significa,
de acuerdo a esta entidad, que los niveles del agua, que
eran históricamente niveles máximos
de inundación, ahora serán el patrón regular
de inundación, que cubrirá "nuestras áreas
temporales de cultivo a las riberas de los ríos e inundarán
nuestros bosques de castaña"
Además, en todas partes, la reducción de la
velocidad del agua creará las condiciones para el incremento
de la malaria y agravará los efectos de la contaminación
por mercurio, saturando los ya precarios servicios de salud
y saneamiento.
GOBIERNO BOLIVIANO
El miércoles 11 de julio, el Gobierno boliviano expresó su
preocupación al Brasil por la aprobación de la
licencia ambiental previa No. 251/2007 que allana el camino
para la licitación de los proyectos hidroeléctricos
de Jiraú y San Antonio en el río Madera que transcurre
por los dos países.
El ministro
Relaciones Exteriores y Cultos, David Choquehuanca, en una
carta enviada a su colega de Brasil, Celso Amorín,
dio cuenta que Bolivia en reiteradas oportunidades consideró que
antes de realizar proyectos hidroeléctricos cercanos
a territorio boliviano se deben realizar Estudios de Impacto
Ambiental.
Este pronunciamiento
posibilitará que Bolivia y Brasil
sostengan reuniones técnicas a finales del mes de julio
para hablar sobre las dos represas en el río Madera.
En esta
reunión, el vecino país (Brasil) entregará el
estudio sobre el cual se basó para aprobar la licencia
ambiental.
A la vez,
Choquehuanca explicó que es necesario realizar
estudios integrales que abarquen toda la extensión de
la cuenca del Madera incluyendo, por supuesto, el área
comprendida en territorio boliviano.
Esta situación motivó a los senadores de la
República, mediante la Comisión de Relaciones
Exteriores, pedir un informe al Canciller boliviano. Este informe
será a las 10.00 del martes 24 de julio.
A su vez,
la comisión de Política Internacional
de la Cámara de Diputados, a través de su presidente,
Miachiaki Nagatani, anunció que solicitará un
informe oral al ministro de Relaciones Exteriores sobre este
mismo tema.
DENUNCIA
Por su
parte, la diputada Marisol Abán anunció que
junto a sus colegas que representan a Beni y Pando, presentarán
ante el Parlamento Amazónico su desacuerdo por la construcción
de estas dos represas.
La diputada
explicó que las obras proyectadas por Brasil
provocarán inundaciones en unos 530 kilómetros
cuadrados en plena Amazonia, afectando a territorios bolivianos.
El Parlamento
Amazónico que se fundó en 1989,
está integrado por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador,
Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.
ABI
21/07/07
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