Blancos
contra indígenas, una lucha que amenaza desangrar
Bolivia
SANTA
CRUZ DE LA SIERRA, Bolivia
Petroleumworldbo.com 29 11 07
Marcelo Domingo, un comerciante
blanco, dice estar dispuesto a todo por defender la autonomía de Santa
Cruz, la más próspera región de Bolivia, e incluso empuñar
las armas para defenderse de los indígenas andinos, lo que muestra las
profundas divisiones que subsisten en uno de los países más pobres
de América Latina.
Sentado junto a su familia frente a su casa en la Avenida Pairita, en la periferia
de Santa Cruz, Domingo cuenta a la AFP que en este lugar "todos están
preparados" para enfrentarse contra quienes defiendan el gobierno de Evo
Morales, a quien llama 'el indio' en un tono que no deja duda del desprecio que
siente.
De piel clara y pelo rubio, el hombre -dueño de un pequeño local
de venta de pollos asados- cuenta que esa preparación incluye el uso de
armas, que sus vecinos y él están dispuestos a utilizar en caso
de "que la cosa se ponga más fea" por la radicalización
de la crisis política boliviana tras la aprobación el sábado
de un proyecto global de Constitución únicamente con votos del
oficialismo.
La lucha en este sector de la ciudad es específicamente contra los habitantes
del llamado 'Plan 3.000', la zona más pobre de la próspera Santa
Cruz, que alberga a unas 150.000 personas, en su mayoría emigrantes indígenas
procedentes del altiplano.
Este asentamiento indígena en el departamento más rico de Bolivia
es donde está la mayor concentración de apoyo a Evo Morales. De
hecho, allí va el mandatario las pocas veces que visita el departamento.
Las
condiciones de vida de este barrio son paupérrimas. La mayoría
de la población vive en la miseria. Hay sólo dos avenidas asfaltadas.
No existe alcantarillado y el alumbrado público no llega a todos los
lugares.
El miércoles, día de paro cívico contra el gobierno de Morales
en seis departamentos bolivianos, se vivía una tensa calma a la entrada
de la Avenida Pairita, el mayor acceso al 'Plan 3.000'.
Decenas de vecinos, entre ellos Marcelo Domingo y su familia, mantenían
un férreo control del lugar, impidiendo el paso de vecinos y de cualquiera
que intentara llegar hasta la zona más pobre.
La
noche anterior se habían preparado e incluso repartido algunas armas
para defenderse en caso de que los del 'Plan 3.000' intentaran ir hasta el centro
de la ciudad, como sucedió en otras ocasiones generándose violentos
enfrentamientos.
"Ahora no vienen porque nos tienen miedo, porque saben que los estamos esperando",
señala desafiante Olga, que custodia la entrada del lugar, cercado con
piedras, palos y neumáticos.
La
tensión en el lugar grafica las profundas divisiones entre indígenas
de la sierra y habitantes de las regiones llanera y amazónica, que se
viven en Santa Cruz y se reproducen en toda Bolivia, agravando las últimas
crisis políticas en el país.
La polarización enfrenta al rico oriente (que controla económicamente
al país) contra un pobre occidente (que ahora tiene el poder político).
La lucha étnica divide a una población orgullosa de su origen blanco
en el caso de Santa Cruz y de otras provincias del oriente, versus los pobres
habitantes del altiplano, de marcados rasgos autóctonos, que reivindican
su cultura.
La
aspiración final de Santa Cruz y de la familia de Marcelo Domingo es
lograr una mayor autonomía respecto al gobierno de La Paz, que
les permita administrar de forma independiente sus recursos y elegir
a sus
propias autoridades
Nota
por Paulina Abramovich de AFP
AFP 29/11/07
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