Incumplimiento
del Brasil generó ducto de San Marcos
LA
PAZ
Petroleumworldbo.com 24 01 08
Se abre nuevo conflicto con el vecino país, está vez por una
deuda en entredicho.
La construcción y presencia del gasoducto de San Marcos, en la frontera
con el Brasil, obedece a la inicial intención del gobierno del presidente
de ese país Luis Henrique Cardozo de construir por lo menos 49 termoeléctricas:
25 en Brasil y 24 en Bolivia; que, a la postre, deberían ser alimentadas
por el gas natural boliviano.
Sin embargo,
como afirmó el ex ministro de Hidrocarburos,
Andrés Soliz Rada, “Ni una sola fue instalada
en suelo boliviano. Luego aceptó instalar una planta
en la zona boliviana de la frontera. La termoeléctrica
fue construida en el lado brasileño, alimentada con
un gasoducto clandestino. Al producirse el reclamo pertinente,
autoridades de Corumbá (Brasil) dispusieron, como represalia,
que los enfermos bolivianos, internados en el hospital de esa
población, fueran desalojados. El abuso se prolongó por
varias semanas”.
En la actualidad
sólo los ramales del San Marcos están
en operación, llevando gas a las plantas termoeléctricas
de Gravetal y la Cooperativa Rural de Electricidad (CRE), transportando
cerca de 300.000 metros cúbicos por día.
El gasoducto
San Marcos (Gasam), entre la línea de
exportación a Brasil (GBT) y El Mutún, tiene
una longitud de 23 kilómetros con una capacidad de un
millón de metros cúbicos diarios a través
de una tubería de 18 pulgadas, pero con ramales a Gravetal
y CRE, de acuerdo con datos técnicos, informa ANF.
La otra
conexión es el Gasoducto Termopantanal, de
409 metros con una cañería de 12 pulgadas para
transportar también un millón de metros cúbicos.
Sin embargo, esta línea aún no está conectada
a ningún punto de entrega.
El gasoducto
Gravetal tiene 6,10 kilómetros de longitud
con tubería de 6 pulgadas de diámetro, para transportar
200.000 millón de metros cúbicos diarios, y el
gasoducto CRE de 160.000 metros con una cañería
de doce pulgadas para transportar 100.000 millón de
metros cúbicos diarios.
Promesas incumplidas
El también ex parlamentario Soliz Rada, recuerda “que
Brasil es el país que más territorio usurpó a
Bolivia, en su historia de permanentes mutilaciones territoriales,
y que los gobiernos de Brasilia consideran al débil
vecino como a su propio patio trasero, sobre el que creen tener
mayores ‘derechos’ que las transnacionales y los
centros de poder mundial”.
“En 1999, al comenzar las exportaciones de gas a San
Pablo, Petrobras anunció que la materia prima serviría
para instalar 49 termoeléctricas: 25 en Brasil y 24
en Bolivia. Ni una sola fue instalada en suelo boliviano”,
explica la ex autoridad.
Sin embargo,
también es necesario recordar que a mediados
de los años ’90 cuando en Brasil fue azotado por
una severa sequía, entonces el Gobierno de ese país
insistió en obtener y garantizarse el gas boliviano
a toda costa para no frenar su desarrollo, como en la actualidad
acontece.
De allí que Cardozo hubiera aceptado todas las condiciones
iniciales que le propusieron los sucesivos gobiernos bolivianos,
incluyendo la construcción de dos plantas termoeléctricas “gemelas”,
una en Puerto Suárez y otra en Corumba, así como
la construcción de complejos petroquímicos a
ambos lados de la frontera.
Empero,
la llegada a la presidencia de Luiz Inazio Lula da Silva,
de mano del Partido de los Trabajadores (PT), echó por
tierra todas las promesas que se realizó a los gobiernos
bolivianos para la obtención del gas natural con destino
a las 49 plantas termoeléctricas.
Punto muerto
Fue en
ese interín que el Gasam vio efectivizada su
construcción y, posteriormente, abandonado a su suerte,
hasta que la CRE y Gravetal instalaron sus propias plantas
y empezaron a adquirir gas de Petrobras Bolivia Transporte
(PBT).
Ahora,
luego del proceso de nacionalización que implica
que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB),
debe hacerse cargo de toda la cadena de hidrocarburos, incluyendo
la agregación, el transporte, el almacenamiento, la
comercialización e incluso, posteriormente, de la explotación
y operación de campos, es quien junto a PTB deben encontrar
una solución adecuada.
En declaraciones
a una Red de Televisión, el presidente
de YPFB aseguró que: “Hemos señalado a
Petrobras Transportes que no tenemos ninguna deuda con ellos.
Lo que pasa es que hay un gasoducto que alimenta a CRE y Gravetal
y otros, y la capacidad utilizada hoy día es solamente
10 por ciento, o sea que tiene 90 por ciento de capacidad ociosa.
Si quisiéramos pagar, esa tarifa, no les compensa su
actividad a ellos. Eso es los que nos han expresado”.
Por ahora,
la solución esta en un limbo indeterminado
que queda por resolver y en el medio se encuentra la provincia
Germán Bush, beneficiaria de la generación eléctrica
por parte de la CRE.
Nota
de El Diario
El
Diario 24/01/08
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