LA
PAZ
Petroleumworldbo.com 01 04 08
El
abastecimiento de gas en invierno ya no sólo dependerá de lo que Brasil deje libre
en sus compras a Bolivia, sino del acuerdo que el país
proveedor alcance con Chile para suministrarle directamente
el fluido que le reenviaban desde Argentina.
La prioridad
de entrega boliviana claramente venía
siendo Brasil, pese al aumento de precios que absorbió el
gobierno de Kirchner en la última renegociación,
pero ahora el titular de la Confederación de Empresarios
Privados de Bolivia, Roberto Mustafá, formuló una
sugestiva declaración al Diario Financiero del altiplano: “El
principal comprador de gas boliviano es Chile y debería
venderse a Chile”.
Si bien
sus opiniones no reflejan necesariamente el pensamiento de
la administración de Evo Morales, debe tenerse en
cuenta que forman parte de un acercamiento con empresarios
chilenos que visitarán La Paz la semana que viene. “Es
fundamental -dijo- que el gas se venda a Chile. Tenemos una
relación fluida con los empresarios chilenos. Ya hemos
ido a Santiago y de la cita de esta semana esperamos que Chile
se transforme en una plataforma para las exportaciones bolivianas”.
En tal
sentido, señaló que ante la imposibilidad
de prolongar la ayuda norteamericana para erradicar las plantaciones
de coca y de entrar en un Tratado de Libre Comercio por discrepancias
ideológicas, “queremos aprovechar que Chile sí lo
tiene”.
Chile:¿comprador?
El gobierno
de Evo Morales está asfixiado por falta
de inversiones en el área clave de los hidrocarburos
e intenta por todos los medios de atraerlas. En cuanta oportunidad
se encuentran, el Presidente reclama a “los Kirchner” que
concreten los proyectos y por ello fue que la semana anterior
visitó Buenos Aires para la apertura de la licitación
del Gasoducto del Noreste.
La aparición de Chile en la mesa de compradores directos
del gas boliviano complica el margen de maniobra que disponía
Argentina para su propio abastecimiento. El país trasandino
importa 90% de la energía que consume. Compra a Argentina
22 millones de metros cúbicos diarios de gas, pero desde
el 2004 el suministro ha sufrido periódicos recortes,
debido al aumento de la demanda en el vecino país y
la falta de inversiones para explorar y explotar nuevos yacimientos.
Pese al
sobreprecio que cobraba por la triangulación,
en días de invierno la Argentina redujo drásticamente
sus envíos a Chile de entre 1,5 y 1,8 millones de metros
cúbicos del combustible, situación que ha provocado
fuertes problemas y pérdidas en las generadoras eléctricas
chilenas, que habían comenzado a utilizar dicho fluido.
Y si Chile
puede acudir directamente a Bolivia para “sacar
del medio” a Argentina es porque el diálogo por
la salida al mar que reclama Bolivia puede entrar como una
de las variables en la negociación.
El embajador
de Bolivia en Perú, Franz Solano, aseguró que
el gobierno de Evo Morales agotará el diálogo
sobre su demanda histórica para obtener una salida al
mar antes de acudir a la Corte de La Haya, aunque el Estado
no descarta esa opción.
Reunión
tripartita
En su visita
a la Argentina, Evo Morales conversó con
Cristina Fernández de Kirchner sobre la posibilidad
de una reunión tripartita con el presidente de Brasil,
Luiz Inácio ‘Lula’ Da Silva, para definir
los volúmenes del gas natural boliviano que se suministrará a
los dos países en 2008.
La condición para que pueda funcionar el Gasoducto
del Noreste y transportar hasta 20 millones de metros cúbicos
diarios, volumen que podrá sumarse a la capacidad máxima
del ducto binacional Pocitos-Campo Durán, de 7,7 millones
de metros cúbicos diarios, es que Bolivia logre desarrollar
y poner en producción reservas probadas, lo que demanda
fuertes inversiones de empresas privadas y públicas,
a partir de YPFB.
Actualmente,
los volúmenes de suministro han sido reducidos,
2,9 millones de metros cúbicos por día, cuando
el compromiso contractual era 7,7 millones; y precios altos,
$us 6 por millar de unidades térmicas británicas
(BTU).
El ministro
de Hidrocarburos boliviano, Carlos Villegas, había
dicho que “para no tener ningún problema este
año, es importante que Bolivia como abastecedor, y Brasil
y Argentina como países consumidores, podamos regular
el envío de gas cuando existe una demanda mayor”.
Villegas
también confirmó que Bolivia y Argentina
lanzarán la próxima semana la licitación
del estudio de ingeniería de una planta separadora de
gases, que se levantará en el sudeste boliviano como
punto de partida del GNEA. Esa planta, con un costo de unos
$us 450 millones, será construida por la petrolera boliviana
YPFB con financiamiento del Gobierno Nacional.
Nota
de EL
DIARIO
El
Diario 03/02/08
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