SANTA
CRUZ
Petroleumworldbo.com 05 05 08
La próspera región de
Santa Cruz aguarda en un clima de tensión el referendo sobre estatutos
autonómicos que definirá su futuro este domingo y al que se opone
el presidente boliviano Evo Morales, cuyos partidarios han prometido entorpecer
la jornada electoral.
En medio de llamados de la Organización de Estados Americanos (OEA) y
de la comunidad internacional a preservar la unidad territorial y el respeto
a la democracia, un clima de expectación, aunque de calma, predominaba
este sábado en las zonas urbanas de Santa Cruz.
Las encuestas señalan que el Sí por la autonomía tendrá a
su favor un 70 a 75% de los votos, aunque esa opción tiene fuerte oposición
en los sectores empobrecidos y en áreas rurales leales al presidente socialista.
El referendo, calificado de anticonstitucional por Morales, "es una manifestación
clara para dirigirse hacia un Estado independiente", estimó el ministro
de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, para quien el tema de la tierra
era "el problema de fondo".
La consulta no cuenta con el aval de la Corte Nacional Electoral, por lo que
será validado por la Corte Departamental, que entró en disidencia.
No es sin embargo seguro que los 930.000 votantes potenciales tengan acceso a
las urnas, especialmente en ciertos bastiones fieles a Morales como San Julián
o Cuatro Cañadas.
"Urna que llegue a San Julián, será urna destruida",
advirtió Ernancio Cortez Méndez, un líder local.
Las fuerzas del orden bajo control del Estado no asegurarán la seguridad
del escrutinio, lo que aumenta los riesgos de violencia.
El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, llamó a la población
a "movilizarse en paz". Una declaración suya de comienzo de
la semana, en que dijo que con el referendo se habrá puesto en marcha "una
segunda República", reafirmó los temores del gobierno de que
la jornada es una amenaza de independencia de Bolivia, creada en 1825.
Santa Cruz tiene una dicotomía muy marcada con una clase social alta de
blancos y descendientes de extranjeros, y nativos e inmigrantes bolivianos de
las tierras altas empobrecidas, por el otro lado.
Según el último censo del Instituto Nacional de Estadística
(INE), un 38,7% de su población de unos 2,5 millones de habitantes está en
el umbral de la pobreza. Según las poderosas élites agroindustriales,
productores especialmente de soja, oleaginosas y azúcar, esa situación
se debe al centralismo que ejerce La Paz.
La tensa situación que vive Bolivia motivó un llamado de la OEA
por la unidad nacional y la democracia en este país, expresado el viernes
durante una sesión extraordinaria que celebró en Washington.
Esta región, la más rica de Bolivia que concentra el 30% del PIB
nacional, será la primera en acudir a las urnas en un proceso que pretende
romper con el centralismo de La Paz.
Otro referendos autonómicos se celebrarán en los próximo
50 días en Beni (noreste), Pando (norte) y Tarija (sur), que junto Santa
Cruz conforman una especie de media luna geográfica.
"Creo que para todos es claro que hay hechos que se van a producir en los
próximos días en Bolivia que nos preocupan de manera fundamental
que pueden conducir a consecuencias no deseadas en ese país", advirtió el
viernes el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
El llamado de Insulza se produjo después de que el emisario de la OEA,
Dante Caputo, presentara al Consejo su informe sobre su visita esta semana al
país andino.
Preocupado por la situación, el Consejo Permanente de la organización
rechazó
"cualquier intento de ruptura" del orden constitucional
y de la integridad territorial del país.
También llamó "a todos los actores" a que "sus acciones
se enmarquen en el respeto al estado de derecho, excluyendo cualquier acción
que pueda llevar a la ruptura de la paz, del orden constitucional y afectar la
convivencia entre los bolivianos".
Nota
Por José Arturo Cárdenas de AFP
AFP
03/05/08
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