Derrumbe de los precios del gas natural
SANTA CRUZ
Petroleumworldbo.com 02 04 09
Una mirada a la evolución de los precios del gas natural en el Henry Hub de Louisiana (EEUU) muestra que el pasado 19 de marzo el precio descendió a 3,70 $us/MBTU (dólares por millón de BTU), el más bajo de los últimos años siguiendo una manifiesta tendencia desde junio de 2008.
Si bien la caída de los precios del petróleo ha copado los titulares de la prensa, se puede decir que por primera vez la sobreoferta global de gas natural está ocasionando un colapso aún más espectacular de sus precios que los del petróleo.
Una de las causas del derrumbe de precios es la abundancia de LNG (Gas Natural Licuado, por sus siglas en inglés). Estamos viviendo una enorme expansión mundial de la capacidad de licuefacción que aportará, al ya deprimido mercado del gas, grandes volúmenes adicionales. Entre este y el próximo año, la capacidad de producción de LNG se incrementará en 30% con la puesta en marcha de plantas en Qatar, Egipto, Nigeria, Argelia, Rusia, Indonesia y Yemen, cuyos proyectos se iniciaron a principios de esta década.
La producción de estas plantas está comprometida, en parte mediante contratos de largo plazo, pero el resto será vendido en el mercado "spot", a precios que también son declinantes. Por ejemplo, el LNG que produce Qatar con destino a Estados Unidos, está siendo comercializado a 2.50 $us/MBTU, equivalente a 32% menos que el precio más bajo de Henry Hub. La ecuación se ha invertido porque es la primera vez, desde el surgimiento del LNG (Argelia en 1967), que es comercializado a precios más bajos que el gas suministrado por gasoducto.
Por esta razón, se observa una fiebre de construcción de plantas regasificadoras para recibir LNG en los países consumidores. En Sudamérica, esta tendencia se manifestó en Brasil, Argentina, Chile e incluso con un proyecto en Uruguay. En nuestro continente y particularmente en el Cono Sur, este factor tendría dos connotaciones inmediatas: desplazará a Bolivia como proveedor natural de gas (haciendo abstracción de las inseguridades que actualmente representa ser cliente de Bolivia) y postergará los planes de autosuficiencia gasífera, especialmente en el caso brasileño, en tanto que su producción doméstica no podría competir con precios tan bajos como los del LNG.
Pero la abundancia de LNG no es la única causa para la caída de precios del gas. Se debe mencionar otros factores como el derrumbe de la demanda emergente de la crisis mundial que ha paralizado nuevos proyectos de exploración, y la falta de liquidez que ha producido recortes en los presupuestos de las empresas petroleras.
Los pronósticos sostienen que el año 2010 será catastrófico para el gas natural en materia de precios. La conversión del gas natural en un "commodity" (como lo es el petróleo), es producto de la globalización y de la tecnología que al bajar costos ha posibilitado que el LNG sea el combustible fósil de mayor crecimiento de la última década.
En este escenario, no puede resultar extraño que Brasil, nuestro principal y vapuleado comprador de gas, haya decidido desde mediados de diciembre del 2008, bajar el volumen de compra de gas de 31 a menos de 20 MMM3/D, no sólo por una reducción de su demanda interna, sino porque le resulta más económico pagar el "take or pay" de 5 MMM3/D y sustituir 10 MMM3/D de gas boliviano que costaban más de 8 $us/MMBTU por LNG a menos de la mitad del precio.
Bajo estas circunstancias, irónicamente, las autoridades bolivianas están esperando que termine pronto este trimestre en abril para poder reajustar hacia abajo la fórmula de precios con lo que el gas boliviano recuperaría competitividad y Brasil volvería a nominar los 30 MMM3/D del contrato. Sin embargo, se podría asegurar que el 1 de abril no se solucionará ningún problema porque el LNG que podrá comprar Brasil será más barato que el gas boliviano todavía por un largo período y desde el punto de vista político ha quedado claro que el presidente Lula ya no está dispuesto a tolerar los cambios de humor de su proveedor, con el agravante de que las relaciones entre YPFB y Petrobras están congeladas después de tres años de continuos desplantes bolivianos.
Debe también quedar claro que los futuros contratos de gas tendrán que cambiar las referencias de precios de gas - petróleo por gas - gas para ser competitivos con su sustituto, el LNG. Vale la pena recordar que la temática del gas natural no es un problema de reservas, sino de mercados, y quien se empeñe en desconocer esta realidad se quedará con su gas bajo tierra.
Nota de Correo del Sur
Correo del Sur 04/02/2009
Copyright ©2007 Petroleumworld.Todos
los Derechos Reservados.
Envie
esa nota a un amigo