Mercosur:
desvelo por economías menores y proyectos de integrar a
Bolivia
AP/Victor
R. Caivano

De izquierda a derecha,los presidentes de Bolivia, Evo Morales,
Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, Chile, Michelle Bachelet, Venezuela,
Hugo Chavez, y Paraguay Nicanor Duarte Frutos, el la reunión
del Mercosur, Río de Janeiro, el jueves, 18 de Enero, 2007.
Por
Jorge Svartzman
ABI
RIO DE JANEIRO
Petroleumworldbo.com 18 01 07
El Mercosur inició el jueves en Rio de Janeiro una cumbre
de dos días con el empeño de mostrarse como una
realidad insoslayable del siglo XXI y de calmar los descontentos
de sus socios menores y los recelos causados por la adhesión
de Venezuela.
Los dos cuestiones que habían generado más atención
-la adhesión de Bolivia y las concesiones comerciales que
Brasil pretendía acordar, incluso unilateralmente, a Paraguay
y Uruguay- se tradujeron en la formación de grupos de trabajo
que quedaron en estudiarlas en los próximos meses.
Asistieron a la apertura de la Cumbre cuatro de los cinco presidentes
del Mercosur -los de Argentina, Brasil, Paraguay y Venezuela-
en tanto que el uruguayo Tabaré Vázquez debía
llegar por la noche para participar en la sesión de clausura
del viernes.
También
estuvieron presentes como invitados los mandatarios de Bolivia,
Colombia, Chile, Ecuador, Surinam y Guyana, y el canciller de
Perú.
El grupo de trabajo para analizar la adhesión de Bolivia
debe presentar sus conclusiones en 180 días a partir de
su primera reunión.
Las medidas en favor de Paraguay y Uruguay, que Brasil amagaba
anunciar, quedarán en manos de otro grupo "ad hoc"
que se reunirá por primera vez en la primera semana de
febrero y entregará sus conclusiones a una reunión
ministerial en abril.
Brasil quiere abrir más su mercado a las dos economías
menores, y dijo que incluso podría hacerlo de manera unilateral,
sin el beneplácito comunitario, ante el rechazo de Argentina,
que considera que expondrían a la región a una invasión
de productos extranjeros.
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva instó
a los socios mayores actuar con generosidad y mirando a largo
plazo, en nombre de un destino común.
"Los dos (socios) mayores son los que tienen más responsabilidad.
Somos nosotros quienes tenemos que ser más generosos, que
tenemos que tener más comprensión", dijo el
jefe de Estado brasileño al instalar por la mañana
un foro de gobernadores y alcaldes del Mercosur.
"Si no resolvemos la integración no habrá salida
para América Latina (...) y nuestros bisnietos llegarán
al siglo XXII con situaciones iguales a las del siglo XXI",
dijo el jefe de estado brasileño.
Lula se refirió a las tentaciones uruguayas y paraguayas
de aflojar su vinculación con el Mercosur para firmar acuerdos
comerciales con Estados Unidos.
"A menudo escucho decir: 'Es mejor hacer un acuerdo con Estados
Unidos que con Brasil'. Si estuviera pensando a corto plazo, a
un mes o un año, hasta puede que sea así. Pero este
continente ya tiene mucha experiencia, muchas frustraciones y
muchas decepciones", alegó.
El
canciller brasileño Celso Amorim había desdeñado
por la mañana ante sus pares la magnitud de la crisis,
al afirmar que el Mercosur es una "realidad geopolítica
ineludible", mal que le pese a los "mercocríticos".
Amorim citó como prueba de esos avances la reciente adhesión
de Venezuela al
Mercosur. Esa incorporación es cuestionada por haberse
pactado sin definir las modalidades de adaptación de Caracas
a las reglas comunitarias y por haber dado un palco a las diatribas
del presidente Hugo Chávez contra Estados Unidos.
Una situación que no debería reiterarse con Bolivia,
para la cual se formó un grupo "ad hoc" encargado
de estudiar el proceso.
Chávez, que el mes pasado dijo que el Mercosur "no
sirve", llegó a Rio con una declaración que
buscaba al mismo tiempo serenar los espíritus sin abandonar
su tono combativo: "No vine a ideologizar ni envenenar o
contaminar al Mercosur, lo que nos contaminó de muerte
es el neoliberalismo", afirmó.
Según Amorim, el ingreso de Venezuela reforzará
en particular la integración energética y la proyección
de los demás socios hacia el Caribe.
Al mismo tiempo que resaltaban la importancia de Chávez
para el bloque, las autoridades brasileñas ponían
paños fríos a uno de sus proyectos emblemáticos,
la creación de un Banco del Sur.
Tanto
Amorim como su colega de Hacienda, Guido Mantega, y el presidente
del banco estatal de fomento BNDES, defendieron en cambio el fortalecimiento
de mecanismos existentes como la Corporación Andina de
Fomento (CAF) y el del propio BNDES.
AFP
18/01/07
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