
Un
año de dolores de cabeza para el presidente
boliviano Evo Morales

Una de las tantas protestas en contra Evo Morales
LA
PAZ
Petroleumworldbo.com 21 12 07
El
presidente boliviano, Evo Morales, ha vivido un
año plagado de dolores de cabeza en su intención de refundar el
país a través de una Constitución que logró hacer
aprobar, pero que seis de los nueve departamentos del país, y en todo
caso las más ricos, no aceptan.
Tras un 2006 que finalizó en la gloria tras lograr una nacionalización
de los hidrocarburos que fue aplaudida por todos los sectores en el país,
Morales se lanzó en 2007 en la profundización de un modelo de izquierda
que chocó con las regiones más prósperas del este y sur
del país.
El proyecto de Constitución, aprobado el pasado 9 de diciembre sin presencia
de la oposición, sin debate y con muchas críticas, abrió una
brecha mayor en la relación con seis de los nueve departamentos del país
-Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando, Chuquisaca y Cochabamba-, nada dispuestos a
aceptar un modelo y más bien decididos a imponer el propio.
Cuatro de esos departamentos empujaron más su oposición, anunciando
el pasado 15 de diciembre que declaraban sus autonomías mediante estatutos
en que se otorgan prácticamente todas las facultades que antes le pertenecían
al gobierno central salvo la Defensa y las relaciones exteriores.
El final de año encuentra a Bolivia, el país más pobre de
Sudamérica, en una polarización entre un gobierno que esgrime una
Constitución que la oposición considera ilegítima y unos
departamentos que claman por una autonomía declarada según el gobierno
de forma ilegal, una situación que a las buenas o a las malas tendrá que
desempatarse en el 2008.
Y para dirimir el impasse se anuncian 11 referendos -incluyendo uno que resuelva
si Morales y los gobernadores se quedan en el poder- en que cada parte busca
que sea el pueblo el que legitime sus propuestas.
Para la socióloga María Teresa Zegada "resulta paradójico,
y a la vez curioso, buscar la legalidad de los actos cuando, de un tiempo a esta
parte, el respeto a la ley ha pasado a un lugar secundario frente a la lucha
política y social".
Parte
importante de esta disputa es la presencia cada vez más desembozada
de Venezuela en Bolivia, en apoyo del indígena Morales.
La ayuda financiera de Caracas o las declaraciones del presidente Hugo Chávez
(que amenazó con instaurar en Bolivia un "Vietnam de las ametralladoras")
le han dado pasto a la oposición de derecha para hablar de un claro
intervencionismo.
La irritación que provoca esta situación quedó simbolizada
en el apedreamiento en un aeropuerto del norte del país de un avión
venezolano que acababa de aterrizar, y que sus pilotos hicieron partir de urgencia
para evitar que fuera destruido.
La alianza de Evo Morales con Chávez ha implicado también un distanciamiento
de Bolivia con Estados Unidos, país con el cual las fricciones se han
multiplicado. De paso, Washington vio con enorme desconfianza una visita a La
Paz del presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad.
Bolivia
vivió entonces en 2007 un año en conflicto, en una situación
de que debería desenredarse en 2008, aunque varios analistas se muestran
escépticos de que el desenlace sea pacífico.
Nota de AFP
AFP 20/12/07
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