Bolivia
busca retomar diálogo pero ahora sin la Iglesia y con
la OEA en duda

El
canciller boliviano, David Choquehuanca (sentado), con el secretario
general
de la OEA ( derecha), durante una sesión del Consejo
Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA)
LA
PAZ
Petroleumworldbo.com, Mayo 8, 2008
El gobierno boliviano busca retomar un diálogo
con la oposición para desactivar una crisis política, agravada
por el referendo autonómico que realizó Santa Cruz contra la voluntad
del Ejecutivo, pero ahora tendrá que ser sin la Iglesia católica
y probablemente sin la OEA.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, brazo derecho del
presidente Evo Morales, anunció que el lunes próximo el gobierno
definirá la modalidad del diálogo, principalmente con cuatro prefectos
opositores que impulsan en sus regiones la formación de gobiernos autónomos.
"Estamos dispuestos a sentarnos a dialogar para identificar aquellos aspectos
que los propios prefectos observan. Es hora de poner orden institucional",
dijo Quintana tres días después de que Santa Cruz, bastión
opositor, aprobara en un referendo su estatuto autonómico, una suerte
de constitución local.
Según los cómputos parciales y oficiales de la provincia rebelde,
un 85% de los habitantes apoyaron el Sí a la autonomía.
El gobierno y seis de los nueve departamentos bolivianos mantienen visiones opuestas
sobre las autonomías regionales y sobre la nueva Constitución,
aún sin vigencia, lo que ha llevado a amagos de violencia que obligaron
a la intervención en los últimos dos meses de la OEA, tres países
sudamericanos y la Iglesia católica.
Según el embajador de esa organización en La Paz, Bernhard Griesinger,
citado este miércoles por el matutino La Prensa, la OEA se retiró de
la negociación ("el mandato de la OEA terminó", dijo),
pero fue desmentido en Washington por el secretario de Asuntos Políticos
del organismo Dante Caputo.
"Las declaraciones del director de la oficina de la OEA en Bolivia son insensatas
e incomprensibles", expresó Caputo a la AFP.
"Uno se pregunta qué le pasó por la cabeza a este señor",
enfatizó.
Eso no garantiza sin embargo que la OEA vuelva a la mesa, pues su rol ha sido
severamente cuestionado por la oposición boliviana, por considerar que
esa entidad está parcializada en favor de Morales.
"Queremos diálogo con la mediación de la Iglesia y con el
acompañamiento de los países amigos (...), gente neutra, confiable
y creíble que no estén bajo la influencia del rey del ALBA, el
señor (Hugo) Chávez (presidente de Venezuela)", señaló recientemente
el ex presidente boliviano Jorge Quiroga sobre la OEA.
Según el ex gobernante, "el secretario general (de la OEA, José Miguel
Insulza) y la misión que envía no nos merece ninguna confianza".
La Iglesia Católica, el otro actor mediador gravitante, fue criticada
por el gobierno luego de que el cardenal Julio Terrazas, principal autoridad
eclesiástica del país, participó el domingo en el referendo
de Santa Cruz.
"Algunas personas de la jerarquía eclesiástica han tenido
actitudes que no necesariamente contribuyen a que en este momento particular
puedan desempeñar un papel de imparcialidad", dijo el vicepresidente
boliviano, Alvaro García Linera.
Antes que él el propio ministro Quintana había señalado
que la Iglesia Católica "por voluntad propia, ha dado un paso al
costado".
El oficialismo no sólo intenta reabrir un proceso de concertación
con los prefectos rebeldes de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, sino que también
estudia retomar su idea de hacer aprobar mediante sendos referendos la nueva
Constitución y así frenar los procesos autonómicos.
El oficialismo aprobó en la Asamblea Constituyente en diciembre pasado
la nueva Carta Magna sin debate ni consenso con la oposición, y para que
tenga vigencia legal debe ser validada en dos referendos nacionales: uno para
definir las extensiones máximas de las propiedades agrícolas privadas
y otro para dar luz verde a todo el cuerpo legal.
Nota
de AFP
AFP 07/05/08
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