LA
PAZ
Petroleumworldbo.com 26 05 08
El presidente boliviano, Evo Morales, que se vio
obligado a suspender una visita a Sucre por manifestaciones violentas en su contra,
enfrentará esta semana un nuevo desafío: los referendos autonómicos
de Beni y Pando, a los que él califica de ilegales.
La consulta por estatutos autonómicos de Beni y Pando, que siguen la línea
autonomista del rico y poderoso departamento de Santa Cruz, se llevará el
domingo 1 de junio, en medio de llamados del gobierno a la abstención.
Ambos referendos, así como el celebrado el 4 de mayo en Santa Cruz, en
el que ganó abrumadoramente el Sí, a pesar de un alto nivel de
más del 30% de abstención, no son reconocidos por el tribunal electoral
nacional.
Aún así, el analista independiente Carlos Cordero consideró que
en el caso de Santa Cruz el plebiscito "puede ser ilegal, pero tiene legitimidad".
A contramano de ese criterio, enraizado en amplios sectores de la población,
el vicepresidente Alvaro García anunció que en el caso de Beni
y Pando "no habremos de ir a esa consulta ilegal que no tiene ningún
efecto o consecuencia legal ni institucional".
Para que las autonomías sean válidas deben estar incorporadas en
la nueva Constitución que el gobierno quiere hacer aprobar en un referendo,
pero a la que se resisten la oposición y los prefectos derechistas de
4 regiones: Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija.
En medio de la caldeada situación, el sábado grupos opositores
impidieron la llegada de Morales para un acto en Sucre, capital de Chuquisaca,
con un saldo de 27 heridos en choques con la Policía. Además unos
20 campesinos fueron vejados públicamente en la plaza de Armas por una
turba de estudiantes de derecha.
La Carta Magna propuesta por una Asamblea Constituyente, mayoritariamente oficialista,
amplía el concepto de autonomía propuesto por esos cuatro prefectos
y abarca no sólo a gobiernos departamentales, sino a municipios y regiones,
en la perspectiva de una mayor participación popular, según García.
Considerada la apuesta mayor de las élites bolivianas, el poderoso prefecto
de Santa Cruz, Rubén Costas, partió el fin de semana a Beni para
volcarse a una frenética campaña por el Sí, apenas dos horas
después de llegar al país desde Europa donde, según versión
de sus allegados, obtuvo 11 millones de dólares para apuntalar el proceso
autonómico.
La apuesta del gobierno, en cambio, tiene su norte en el referendo de revocación
o validación de mandatos del presidente, su vice, y 9 prefectos, entre
ellos los opositores, citado para el 10 de agosto.
Según las autoridades el verdadero motivo de la oposición de las élites
a Morales tiene que ver con un acápite del proyecto de nueva Constitución
en que se define límites, de entre 5.000 y 10.000 hectáreas, a
los latifundios.
Por eso García insiste en que "el 10 de agosto la votación
es entre los que aman Bolivia y los que quieren ser serviles a los extranjeros,
es la votación entre los que quieren la modernidad y el desarrollo para
la gente humilde y los que quieren entregar las tierras a un par de terratenientes
y destructores del país".
El discurso de Morales, que en mayo de 2006 nacionalizó los hidrocarburos,
lo enfrentó definitivamente con los partidos de derecha, los prefectos
de esas 4 regiones y los líderes civiles de Santa Cruz, Tarija, Pando,
Beni, Cochabamba y Chuquisaca.
Nota
de AFP
AFP
25/05/08
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