El presidente Evo Morales descalificó el viernes un informe unilateral de Estados Unidos que considera al bloque de países conformado por Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba y Venezuela como amenaza para la estabilidad política de América Latina.
El gobernante boliviano dijo que el informe no trasluce sino un temor por el giro independentista anticolonial que Bolivia ha tomado entre 2006 y 2009 y el quiebre de la tradicional política de obsecuencia a los dictados de poderes foráneos.
"Acaso, compañeras y compañeros, recuperar, nacionalizar los hidrocarburos es un riesgo para la región, acaso es inseguridad regional como dicen. Claro, hermanas y hermanos, somos peligro para el imperialismo norteamericano, somos peligro para las transnacionales, es obligación del pueblo recuperar sus recursos naturales", afirmó el mandatario.
Durante un mitin político en que inauguró la campaña para las elecciones regionales y municipales del 4 de abril próximo, dijo que la soberanía y dignidad que patentan ahora las políticas bolivianas no se inscriben en la lógica imperial.
El informe elaborado por las agencias de inteligencia (CIA) y seguridad (FBI) de EEUU incorpora un elemento de "miedo al interior del imperialismo", hizo notar.
"Nos tiene miedo, hermanas y hermanos, y esa es la lucha histórica de nuestros antepasados (..) la rebelión de nuestros pueblos", enfatizó.
El mandatario boliviano se dijo sin embargo curtido por una serie de ataques proferidos por funcionarios estadounidenses de diversos rangos desde que se lanzó a la arena de la política criolla, en la década de los 80.
"Cuando era dirigente sindical decían, Evo Morales el terrorista, el narcotraficante, el asesino, y ahora yo estoy muy contento, ya no me acusan de narcotraficante, de asesino ni de terrorista", matizó.
EEUU divulgó a media semana un informe que considera "amenaza" regional a un eje político liderado por la Venezuela de Hugo Chávez y que incluyó a Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
El documento evacuado por la CIA y el FBI, que analistas locales consideran una advertencia cerril a la administración Morales, contiene, en un aparte, una crítica al gobierno de La Paz.
"Parece que (Morales) continuará sus propósitos autoritarios, su agenda local estatista y su política exterior anti-Estados Unidos", afirma.




